Salud

Pesadillas en los chicos: qué podés hacer

Los tipos más frecuentes de problemas del sueño en los niños

lunes 28 de enero de 2019 - 7:26 am

Son varios los motivos que pueden causar que un chico se despierte a media noche. La mayoría de las veces sucede cuando los chicos están muy cansados o bajo estrés.

Mantener un horario regular para dormir puede ayudar a prevenir muchos de estos problemas, pero si persisten o si empeoran, hay que consultar con el pediatra. A continuación, cómo interpretar o proceder en la mayoría de los casos.

Pesadillas

Por lo general suceden en la segunda mitad de la noche cuando los sueños son más intensos. Los chicos se pueden despertar llorando o con miedo y pueden tener dificultades para volverse a dormir.

Qué hacer

– Ir de inmediato a atenderlo.

– Calmarlo, que sepa que estás a su lado y que no vas a permitir que nada le pase.

– Intentar, sin forzarlo, que cuente lo que pasó en el sueño. Y luego recordarle que no es algo real.

– Permitile que deje la luz encendida si esto lo hace sentir mejor.

– Una vez que se calmó, animarlo a que se vuelva a dormir.

– Verificá que no haya algo que le de miedo, como sombras o puertas que se golpean.

El “terror nocturno”

Suceden con más frecuencia en los chicos más chicos y ocurren durante el ciclo más profundo del sueño, este ocurre temprano en la noche, con frecuencia antes de que los padres se vayan a dormir. El chico puede:

– Llorar sin control.

– Transpirar, temblar o respirar con rapidez.

– Tener una mirada aterrorizada, confusa o los ojos vidriosos.

– Gritar, tirar cosas, patear o tener una mirada ausente.

– No reconocer o no darse cuenta de que una dulto está ahí.

Aunque pueden durar hasta 45 minutos, generalmente son mucho más cortos. La mayoría de los chicos se vuelven a dormir porque en realidad no se despertaron. Al contrario del caso de las pesadillas, un chico no recordará un terror nocturno.

Qué hacer

– Mantener la calma. Los terrores nocturnos son a veces más aterradores para los padres que para el chico.

– No tratar de despertarlo.

– Cerciorarse de que no se puede hacer daño. Si trata de salir de la cama, detenerlo con delicadeza.

Llevar un diario de sueños

Hacé un seguimiento incluyendo los siguientes datos durante 1 o 2 semanas y lleváselos al pediatra si te preocupa la situación:

– Dónde duerme

– Cuántas horas duerme durante la noche

– Qué necesita para dormirse (por ejemplo, un juguete favorito o una manta)

– Cuánto tiempo le toma dormirse

– Qué tan a menudo se despierta durante la noche

– Qué hacen para consolarlo o hacerlo sentir mejor cuando se despierta durante la noche

– La hora y la duración de las siestas durante el día

– Cualquier cambio o estrés en el hogar

Fuente: Conbienestar

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