Alimentación

Siete señales que te indican que tenés que cambiar tu alimentación

Llevar a cabo una dieta inadecuada no solo se refleja en los kilos sino en muchos otros aspectos

domingo 27 de enero de 2019 - 7:50 am

Una dieta inadecuada para el organismo no solo se refleja en el aumento o la pérdida de peso sino que va más allá.

Para aprender a identificar los mensajes de nuestro cuerpo -que suelen ser a largo plazo-, el cual pide a gritos un cambio urgente de alimentación, prestá atención a esas alteraciones relacionadas con la ingesta de ingredientes nocivos para la salud.

1. Cansancio constante

Puede ser consecuencia del consumo diario de carbohidratos y azúcares. Y es que aunque su función sea la de proporcionarnos energía, su efecto pasa rápidamente dejando tras de sí una sensación de agotamiento. Reducí la ingesta de pasta, arroz blanco o productos procesados y sustituílos por fruta y frutos secos.

2. Mal descanso

No seguir una dieta sana, equilibrada y heterogénea puede ayudar al insomnio.

3. Cuidado con el cabello

La pérdida inexplicable del mismo puede ser fruto de un déficit de calorías y proteínas. Un adulto debe consumir, como mínimo, 0,8 gramos diarios de proteína -presente en alimentos de consumo habitual como las lentejas, el salmón, el huevo, los frutos secos o los vegetales de hoja verde-.

Si no es así, el cabello corre el riesgo de caerse y romperse con mayor facilidad; además de lucir menos lustroso. La falta de ácido fólico, hierro o vitamina E también puede estar detrás de este síntoma.

4. ¿Depresión o falta de nutrientes?

Para mantener la energía durante toda la jornada y un nivel de azúcar en sangre adecuado, es fundamental ingerir las suficientes calorías. Si a esta carencia sumamos la falta de carbohidratos, el individuo experimentará un cambio en su estado de ánimo. Este compuesto participa en la producción de serotonina, cuya reducción implica la aparición de sentimientos como la tristeza, la desconfianza o la ansiedad.

5. Orinar a menudo

Si los niveles de glucosa son muy altos, estos dañan los vasos sanguíneos que residen en los riñones y que, finalmente, provocan una necesidad casi constante de orinar.

6. Piel seca y apagada

La falta de ácidos grasos y vitaminas C y E provoca que la piel se torne grasienta y aparezcan granos. Además, una correcta hidratación consigue que esta conserve la luminosidad y la elasticidad que tanto buscamos en los productos de cosmética. El efecto contrario también puede ser una piel escamada y de tacto áspero.

7. Siempre helado

Las dietas bajas en hidratos de carbono tienen un efecto negativo sobre la tiroides, una glándula que segrega hormonas que influyen en el metabolismo, el crecimiento y la temperatura corporal. Así, un mal funcionamiento de la misma provoca que el individuo siempre tenga frío. Para solucionarlo, no es necesario atiborrarse a carbohidratos, sino incluir los más complejos como, por ejemplo, la pasta o el pan integral. Eso sí, nunca en exceso.

La falta de carbohidratos también incide directamente en el olor que despide nuestra boca. La quema de grasa que realiza nuestro cuerpo despide ciertos químicos que son los que determinan el aliento. Si estos apenas tienen presencia en nuestra dieta, ese aroma podría cambiar drásticamente.

Fuente: Alimente

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