Alimentación

Ocho errores que cometés al preparar croquetas

Qué no debés hacer para que queden más ricas y crujientes

jueves 24 de enero de 2019 - 7:30 am

Si bien las croquetas son ricas, podemos hacerlas más sabrosas aún si tenemos en cuenta estos errores que podemos cometer. Mirá ocho de ellos para evitarlos y hacer que queden diez puntos.

1- Elegís mal los ingredientes.

Para hacer unas croquetas de jamón siempre será mejor que escojas un ibérico de calidad, mientras que si son de pollo escogé un buen pollo de corral. Si podés elaborar la bechamel con leche fresca y entera, mejor, y así con todos y cada uno de los ingredientes que vas a utilizar, que sean de calidad.

2- Tu bechamel es un desastre.

Y lo es por varios motivos. El primero es que no cocés bien la harina, y por lo tanto la croqueta acaba teniendo un desagradable sabor harinoso. Para hacerlo bien, la harina necesita tiempo (al menos media hora a fuego medio), y para que no queden grumos lo ideal es que hagas un roux (una mezcla de harina y mantequilla), lo cocines bien y vayas incorporando poco a poco la leche (caliente) de manera que se deshagan los grumos completamente.

3- Demasiado láctica.

Aunque la bechamel te haya quedado en su punto, con la consistencia deseada y el sabor previsto, la croqueta no debe ser en ningún caso un amasijo de bechamel con apenas algún tropezón de ingredientes. Es fundamental que no sea demasiado láctica y se aprecie bien el sabor de los ingredientes, pues la bechamel al final debe servir para ligarlos.

4- Errores en la fritura.

Para empezar, utilizás poco aceite, de manera que las croquetas no quedan sumergidas por completo y la fritura acaba fallando. Para freír correctamente, el aceite debe estar a 180º, y debe mantenerse siempre a esta temperatura. Las croquetas tienen que estar totalmente sumergidas y, sobre todo, nunca deben ser más de 3 o 4 a la vez, ya que si se fríen más la temperatura del aceite bajará y la croqueta acabará quedando fría por dentro.

5- Usás el aceite incorrecto.

No es recomendable utilizar un aceite de oliva virgen extra muy potente para freír las croquetas, pues su sabor cobrará excesivo protagonismo. Lo ideal es o bien un aceite de oliva suave o un buen aceite de girasol, que podrán usarse para varias frituras, aunque conviene no apurarlo demasiado.

6- Ojo al descongelar.

No pasa nada porque congeles las croquetas ya rebozadas, pero trata de descongelarlas siempre en la heladera al menos un día antes. Freírlas congeladas es un error, del mismo modo que descongelarlas en el microondas. Si no queda más remedio que descongelarlas al microondas algún día, nuestro consejo es que vuelvas a rebozarlas una vez descongeladas y las frías en abundante aceite siguiendo los consejos de fritura de los puntos anteriores.

7- Las recalentás.

Siempre es mejor que calcules las que vas a consumir, y en el caso de que te sobre alguna mejor comerla fría que recalentada en el microondas. Las recalentadas quedan blandas, cosa que va en contra de la propia esencia de este alimento.

8- El rebozado no es homogéneo.

Tanto da que reboces las croquetas con pan rallado o con panko (un tipo de pan rallado japonés), lo importante es que el rebozado quede homogéneo. Para ello, asegurate de batir muy bien el huevo y repartir muy bien el pan rallado por toda la croqueta, sin que queden pegotes.

Podés usar también harina, que hará que la capa de rebozado sea más gruesa, de manera que la croqueta quedará más crujiente, con una capa firme para sellar el relleno y que el interior no quede aceitoso.

Fuente: Cocinatis

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