Psicología

Cómo darte cuenta si tenés una adicción por las compras

Cuando comprar pasa de ser una necesidad o hobbie a un trastorno

miércoles 23 de enero de 2019 - 7:58 am

Este problema de comprar constantemente productos innecesarios se debe tomar en serio ya que, si no adoptan medidas a tiempo, puede llegar a convertirse en un trastorno psicológico.

Pero tampoco es para alarmarse. Para saber realmente que estamos ante un adicto a las compras tiene que evidenciarse una pérdida de control en la conducta de comprar que se manifiesta con tensión subjetiva, nerviosismo, sentimiento de vacío, arrepentimiento, culpabilidad o vergüenza.

Asimismo, la adicción a las compras puede causar problemas en otros ámbitos del afectado, como las relaciones familiares, de pareja, sociales, finanzas o rendimiento laboral. Es importante saber que existen factores que pueden predisponer a la aparición de este problema, factores que precipitan los síntomas y otros que los mantiene en el tiempo.

Los factores predisponentes son aquellas características personales y socioculturales propias de la persona que aumentan la vulnerabilidad a padecer este problema. Entre los precipitantes estarían aquéllos que provocan excitación como atracción, deseo o estados emocionales intensos, como la euforia, la ansiedad, la tristeza, el enfado, el aburrimiento o la sensación de vacío.

El perfil de paciente adicto dependerá de muchos factores y de la sociedad en la que se encuentre el sujeto y los límites que separan el comportamiento consumista normal o socialmente aceptable es relativo a las normas y costumbres de la sociedad en que se encuentre el individuo.

Sobre la edad de inicio de este problema, aunque suele comenzar al principio de la vida adulta, la detección del problema suele ser muy posterior a esta edad (en torno a 12 años después).

Es importante estar alerta de signos como impulsos intensos y persistentes por comprar bienes de consumo que no se necesitan, gastos innecesarios y problemas familiares, sociales y económicos. Otro signo evidente de que existe un problema es que los compradores devuelven los productos que han adquirido poco después de efectuar la compra o los guarden sin ser utilizados y se olviden de ellos.

Si detectamos un caso de estas características el primer será no adoptar una actitud fiscalizadora, ya que esto puede contribuir a que oculten su implicación con las compras y se agrave el problema. El objetivo no debe ser que dejen de comprar, sino que lo hagan de forma voluntaria, libre y siendo conscientes de los motivos reales por los que compra, a fin de que no caigan en el autoengaño y asuman las consecuencias de sus acciones.

Fuente: Cuidate Plus

COMENTARIOS