Alimentación

Cómo disfrutar de un buen plato de carne

Consejos a tener en cuenta a la hora de comprarla y cocinarla

sábado 19 de enero de 2019 - 7:25 am

Si bien es verdad que algunas características solo las podemos apreciar cuando tenemos la carne en el plato, también podemos evaluar desde el primer momento que la tenemos delante nuestro.

Para valorar el color de la carne, por ejemplo, hay que conocer la edad del animal. Cuanto mayor sea el animal, más roja será (tendremos tonos cereza/ciruela). Una ternera blanca es, como su nombre indica, de color blanco/rosáceo.

En cuanto al tipo de grasa, si es infiltrada, dentro del músculo o si es de cobertura, o sea, por fuera de la pieza de carne en cuestión. Cuanto más blanca sea la grasa, más insaturada es. Cuanto más saturada sea, más color amarillo tiene. La grasa saturada tiene más sabor. Siempre es mejor que sea infiltrada porque al cocinar la carne, esa grasa se va a fundir.

A veces, la carne envasada, tiene un aspecto marrón, pardo. Esto es porque esa carne no está oxigenada. El color pardo es normal, pasará al color rojizo cuando se le quita el envase de plástico. Eso sí, si no muta a rojo y sigue marrón, eso ya no es bueno.

Respecto al olor de la carne cuando se abre el envase: debe ser olor a carne, y es normal que el primer golpe sea un olor más fuerte. Pero a los ocho/diez minutos cambia. No tiene que tener olores extraños al abrirla, simplemente olor a carne.

Acerca de la textura, al tocarla la pieza debe ser firme, consistente. Ya pasando a la cocción: es normal que la carne suelte su jugo al cocinarla (cuanto más infiltrada, este será más graso), pero si es exagerado, eso no es buena señal.

Si está muy chiclosa, puede ser signo de que la carne es de un animal muy viejo aunque también porque nos pasamos en el cocinado o incluso, porque le pusimos la sal muy pronto. Se aconseja añadir la sal cuando la carne esté prácticamente hecha porque sino cuando el filete está crudo 100%, endurecerá esa carne.

Fuente: Cocinatis

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