Alimentación

Siete errores que comentemos en la alimentación de los niños

Prestá atención a estos detalles que podés estar pasando por alto

sábado 12 de enero de 2019 - 7:31 am

El establecimiento de una buena rutina alimentaria en los niños es la base para una vida saludable. Pero en la rutina diaria podemos cometer algunos errores a la hora de la comida que pueden entorpecer el correcto desarrollo infantil.

1- Un desayuno incompleto

Es esencial que los niños tomar un desayuno nutritivo antes de ir al colegio. Reducirlo a un café o un snack puede afectar a corto y largo plazo el rendimiento académico y deportivo de nuestros hijos.

Debe contener fibra, grasas, proteínas  y carbohidratos: cereales, yogurt, un sándwich de pan integral con jamón o queso y una porción de fruta, serían estupendas opciones.

2 – Falta de rutinas y horarios de comida

Las rutinas son saludables y educan a los niños. Establecer un horario de comidas ayuda al apetito y la digestión, así como su disciplina. Es importante que tengan cinco comidas diarias, tres principales y dos meriendas.

3 -Darle porciones de comida de adulto

Ellos no tienen la misma capacidad estomacal ni la misma necesidad nutricional que nosotros. Sin embargo, con frecuencia llenamos de tal forma sus platos que comen en exceso o rechazan la comida por la exageración.

4 – Alimentos procesados versus frutas y vegetales

Desde la más temprana edad nuestros hijos comienzan a centrar sus preferencias en productos industrializados. Es nuestro deber controlar su consumo e introducir en su dieta legumbres, frutas y vegetales en sus más variadas formas. Si deseás que crezca fuerte y sano proveele proteínas, carbohidratos, vitaminas, lípidos y minerales necesarios.

5 – Premiar con alimentos poco saludables

Las golosinas azucaradas, muy saladas o ricas en grasa no aportan muchos nutrientes y contienen sustancias químicas adictivas.

Evitá ofrecer “premios” para que coman sus verduras y vegetales, pues estarás reforzando la idea de éstos son un castigo. Busca alternativas deliciosas a los productos industriales.

6 – Alejar a los niños de la cocina

El aporte puede ser muy pequeño: mezclar una salsa o agregar un poco de sal, pero para los niños es estimulante comer lo que ayudaron a preparar. Esta es una excelente estrategia para motivarlos a probar nuevos alimentos, además de desarrollar su responsabilidad y enseñarlos a compartir las tareas domésticas.

Hay que tomar las necesarias medidas de seguridad para que no usen utensilios con lo que puedan lastimarse.

7 – Repetir la presentación y los sabores

Un plato colorido será mucho más interesante para un niño y su curiosidad lo impulsará a probarlo. Por ejemplo, las mismas lentejas sirven para hacer sopas, hamburguesas o salsas para untar; la misma calabaza se puede consumir como una crema, una salsa sobre una pasta o en una torta.

Fuente: Mejor con salud

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