Salud

Cuatro formas de quitar la tensión en la mandíbula

Al igual que el resto del cuerpo, esta zona también merece su atención

jueves 10 de enero de 2019 - 7:38 am

Hay un punto del cuerpo al que no solemos prestar demasiada atención, muchas veces ni siquiera está incluido en los masajes. Se trata de la mandíbula y puede albergar muchísima tensión.

Entre las funciones de la mandíbula hay dos principales que son la masticación y sostener la cabeza. Por ello hay una estrecha relación entre las cervicales y la Articulación Temporomandibular y las lesiones de uno influyen en el otro.

La tensión mandibular es signo de un gran estrés o ansiedad. Es recomendable que te tomes unos minutos para hacer los siguientes ejercicios, que serán mucho más efectivos si se hacen respirando profundo y lento, concentrándonos en soltar la tensión.

1. Círculos de cuello

Muchas veces, la contractura en los músculos del cuello puede contribuir a la tensión y mala alineación de la mandíbula. Por eso, el primer ejercicio es acostarse boca arriba, con las rodillas dobladas. Dibujar círculos con la punta de la nariz, como si tuviéramos un lápiz en la punta y quisiéramos dibujar el techo. Hacerlo durante unos segundos siguiendo la dirección de las agujas del reloj y luego en la dirección apuesta. Disfrutá del masaje que el contacto con el piso le hará a tu cráneo y a tu cuello.

2. Masaje de cuero cabelludo

Además tiene beneficios adicionales: ayuda a dilatar los vasos y mejorar la circulación sanguínea, mejora los dolores de cabeza y evita la caída del cabello. Colocar las manos en la parte posterior del cuello, juntando los dedos sin tocar los pulgares. Con las yemas de los dedos, realizar suaves movimientos circulares, desde la nuca hacia la frente.

Luego, colocar los dedos por encima de las orejas y realizar movimientos circulares en esa zona y en las sienes. Permití que el cuero cabelludo se deslice del cráneo mientras realizás los movimientos.

3. Presión sobre la mandíbula

A veces la mandíbula puede estar trabada de un lado y no nos damos cuenta. Para chequear esto, abrir la boca y permitir que la mandíbula quede “colgando”, relajada. Moverla lo más que puedas hacia la izquierda y luego, lentamente, hacia la derecha. Fijate qué lado tiene la movilidad más restringida que el otro.

Utilizando tus dedos como un pianista, apoya las yemas en el lado opuesto de la mandíbula, y empujá, presionando suavemente, para “elongar” ese lado que sentís más acortado. También practicá echar la mandíbula hacia adelante un par de veces.

4. Masaje

Aplicá un masaje circular con dos dedos en la zona de la musculatura de la mandíbula justo debajo del pómulo. Realizá pequeñas presiones sostenidas en la misma zona. Buscá localizar el músculo masetero. Para eso, apretá los dientes y fijate que hay un punto de tu mandíbula que saldrá para afuera. Apretalo suavemente hasta que sientas que libera tensión.

Continuar con el masaje subiendo por la zona de las sienes y por encima de las orejas. El masaje debe ser lento, profundo e intenso. Realizar 5 repeticiones de cada movimiento. También se puede realizar colocando un corcho entre los dientes para mantener la boca abierta y la musculatura en tensión. En este caso, es importante respirar por la boca.

Fuente: Urgente 24

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