Inseguridad

Cecilia Rodríguez, la “jefa” de Berni, ausente en el peor momento

Por orden del Cristina, Rodríguez no abrió siquiera la boca durante toda la reciente crisis de robos, entraderas, homicidios y linchamientos que conmovieron al país

domingo 6 de abril de 2014 - 9:58 am

La ministra de Seguridad de la Nación se llama Cecilia Rodríguez , aunque pocos la conozcas, el la que tiene a su cargo al secretario de Seguridad, Sergio Berni , el que conduce y está al frente de la política de seguridad.

En la Casa Rosada toman a Rodríguez casi como una subordinada de Berni, que la propuso ante la presidenta Cristina Kirchner como ministra para no tener que ocuparse, él mismo en persona, de la burocracia y el papeleo ministerial. La Presidenta la designó.

Por orden del Cristina, Rodríguez no abrió siquiera la boca durante toda la reciente crisis de robos, entraderas, homicidios y linchamientos que conmovieron al país.

En cambio, Berni levantó ayer el perfil y culpó a los jueces de liberar a los delincuentes que detiene la Policía Federal (como se informa por separado). De hecho, el secretario de Seguridad se encontraba ayer en Lyon, Francia, donde se reunió con el secretario general de la Interpol, Ronald Noble, porque fue postulado como delegado para las Américas del organismo y se someterá al voto de 290 países.

Desde la designación de la ministra Cecilia Rodríguez las fuerzas policiales advirtieron que el poder pasaría por Berni, que mantendría su rol operativo y su exposición pública en la que apoya su futuro político.

Pese a revistar en el Ministerio de Defensa como secretaria de Coordinación Militar de Asistencia en Emergencias, Cecilia Rodríguez siempre reportó a Berni, desde la época en que éste secundaba a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y era el nexo clave con organizaciones sociales.

Incluso, el acceso de Rodríguez a Defensa junto al ministro Agustín Rossi también había sido por un pedido de Berni a la presidenta Cristina Kirchner.

Desde el 26 febrero, el Ministerio de Seguridad informó oficialmente actividades meramente protocolares o administrativas de Rodríguez. El 25 de marzo, por ejemplo, la ministra firmó un convenio de fortalecimiento de control interno con el titular de la Sigen, Daniel Reposo. El 20 de ese mes encabezó en Comodoro Rivadavia una reunión con los ministros de Seguridad de la Patagonia para prevenir el delito en esa región.

El 12 de marzo, Rodríguez acordó en Rosario desarrollar una Policía de Prevención Barrial para las villas de emergencia. Y el 26 de febrero recibió al gobernador de Chubut, Martín Buzzi, para acordar mecanismos de investigación criminal con sistemas informáticos.

La semana pasada encabezó un encuentro con los intendentes bonaerenses de la tercera sección. Unos días antes también pasó por Chaco para llevar la promesa de tres millones de pesos en equipos para la policía provincial. Esos encuentros de muchos participantes no aportan soluciones concretas, sino que son tomados como ámbitos de desahogo.

Rodríguez cumple en esas reuniones el rol de ser la cara del gobierno que escucha a las provincias. Pero el que tiene el poder real sobre el movimiento de las fuerzas policiales es Berni.

La propuesta que se llevan los gobernadores que visitan a la ministra de Seguridad es la firma de un convenio para coordinar las bases de datos policiales de las provincias con los nuevos sistemas que usan las fuerzas federales, para la identificación biométrica y de peritajes balísticos.

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