Netflix

“Black Mirror: Bandersnatch” y Netflix: ¿y ahora cómo seguimos?

Alberto Ezequiel Fernández

Columnista de Cine y Series

Nuestro crítico estrella Alberto Ezequiel Fernández analiza la última novedad interactiva de Netflix, que invita al usuario a disfrazarse de guionista y digitar el destino que tendrá el protagonista del capítulo; ¿hasta qué punto puede sacrificarse la historia con tal de justificar un nuevo recurso?

miércoles 2 de enero de 2019 - 4:09 pm

1. Bandersnatch no inventó la pólvora, pero hizo volar todo por los aires.

Netflix y Black Mirror hicieron delirar al planeta con su nuevo capítulo interactivo Bandersnatch. La primera pregunta que se nos viene a la mente es: ¿cómo un recurso tan viejo, puede seguir causando tanto revuelo?

En tanto, el primer objetivo del creador Charlie Brooker fue el de generar controversia y ya se cumplió con creces. Distintas voces autorizadas – y otras no tanto- se proclamaron a favor y en contra a lo largo y ancho de las redes sociales.

2. Trama vs Recurso, ¿qué es lo más importante?

Álex de la Iglesia dijo que el capítulo “abrió una puerta hasta ahora desconocida” y la elogió por rupturista. Según él, el capítulo “destroza la necesidad aristotélica de tres actos y asesina la necesidad de satisfacer al espectador porque ya lo hace él mismo”.

Pero, pero, pero… ¡Alex! ¿y el famoso arco dramático del personaje?, ¿y las decisiones narrativas del guionista?, ¿y el enfoque del director?

¿Dónde quedan las respuestas a todas estas preguntas si podemos elegir qué le va a pasar al personaje?

Todas estas preguntas fueron los focos en donde se basaron los críticos para defenestrar al capítulo, sobre todo en Twitter. Los quisquillosos opinan que su trama va de discutiblemente mala a pésima; y alegan que usa un recurso ya caminado en otros terrenos, como el literario.

Lo cierto es que, con este lanzamiento, el formato de elige tu propia aventura por primera vez fue aplicado masivamente para una realización audiovisual. Hubo otros intentos en el pasado, incluso Netflix aplicó el mismo recurso en una película del Gato con Botas, pero nunca con este nivel de inversión.

3. ¿La trama es tan mala como se dice? – SPOILERS-

Vamos sin anestesia: SÍ. Muy.

Esta historia ochentosa trata sobre cómo Stefan Butler (Fionn Whitehead), un adolescente (con un background trágico familiar bastante cliché), intenta crear un juego con varios finales llamado Bandersnatch, en base a una novela homónima.

El grave problema de la trama es que el recurso se la comió. La locura por meter distintas variantes fagocitó la calidad de las mismas. Ninguna complejiza para bien la historia ni la enriquece en ningún aspecto. Hay decisiones impuestas para crear a toda costa una suerte de atmósfera de película de culto que lejos está de asentarse.

Todo lo contrario.

No contentos con hacer pésimas y forzadas referencias al recurso como los “siento que alguien me está controlando” del protagonista, cada elección hunde a la historia en un hilo de fatalidades innecesarias (un cenicerazo a lo Susana al padre del protagonista), costados lisérgicos infundados (¿se tiran por el balcón gratis?) y momentos autorreferenciales de Netflix poco orgánicos (por favor, no más de eso).

4. ¿De verdad el usuario tiene el poder de elegir el final?

Mmm… sí y no.

Si bien los finales se van ramificando y hay para elegir, hay dos razones que le quitan al usuario el poder que Netflix dice otorgarle.

La primera es que todas las ideas y variantes ya están servidas, con lo cual uno puede elegir, pero sólo con lo que te ofrecen. Y la segunda es que muchas elecciones que se hacen te obligan a “volver” a un momento anterior de la película para poder seguir adelante.

Hay algo que no estuvo del todo aceitado ahí.

5. ¿Vale la pena verla?

Acá es donde bajamos la guardia y Netflix nos gana por los puntos: SÍ.

Tal y como dijo Álex de la Iglesia, los que vimos Bandersnatch nos quedamos con la sensación de que Black Mirror y Netflix atravesaron un umbral. Uno que estaba temblequeando y de golpe sufrió la embestida de una tecnología que llega para cambiar radicalmente la manera en la cual nos acercamos al cine.

El recurso, en este caso, es lo de menos. Y la trama, también.

Lo que sentimos con Bandersnatch es que se trastocó el rol del espectador con respecto a lo que está viendo: ahora puede hacerlo partícipe. Ok, esta vez pudimos elegir un final, pero pensemos más allá.

¿Una votación en vivo?, ¿aparecer a través de cámara en la serie?, ¿generar imágenes holográficas dentro del cuarto?

Los Smartphones, Smart Tv y las consolas ya vienen con el grado de desarrollo suficiente como para que con simples actualizaciones podamos tener infinitos recursos narrativos, visuales e inmersivos de los que creíamos estar un toque más lejos.

Muchachos, se abrió la caja de Pandora.

6. A partir de ahora, ¿vale todo en una historia para justificar un recurso?

Como todo, es cuestión de acomodarse. Probablemente los grandes cineastas y guionistas de a poco puedan conjugar un recurso tecnológico innovador con una historia igual de atrapante.

Las películas sufrieron grandes cambios a lo largo de la historia: de mudas a habladas, de blanco y negro a color, del cine a la televisión, de la televisión a internet, de la película a la serie. Y siempre se mantuvieron en pie.

No tengas miedo: el cine no va a morir y se crearán nuevos grandes clásicos modernos.

7. Una conclusión final: esto recién empieza.

Como dijimos antes, la caja de Pandora fue abierta. Los que amamos estar al día con las novedades del mundo del cine, las series y el streaming estaremos aquí tratando de elevar la vara, ¡porque para eso estamos!

En la era de oro de la posverdad, Netflix nos hizo creer por un ratito que teníamos un enorme poder de elección que siempre supimos que no teníamos. Y aún así nos sentimos atraídos a probarlo, a usarlo, a rebobinarlo, a criticarlo, a compartirlo.

Porque eso somos en esencia los humanos del siglo XXI: tecnológicos, curiosos y criticadores seriales de todo lo que se nos ponga en el camino.

Y el cine siempre fue uno de los mejores reflejos de la sociedad.

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