Economía

El desafío de 2019: cómo afrontar la deuda externa tras las elecciones presidenciales

El nivel de deuda tomado por el gobierno de Mauricio Macri hace que no sea "sustentable", señaló el economista Diego Giacomini. Cuáles son los caminos para cumplir con los compromisos con el organismo crediticio

miércoles 2 de enero de 2019 - 12:22 pm

2019 será un año bisagra marcado por una ebullición del escenario político de cara a las elecciones presidenciales. En el medio, y como un interrogante complejo, estará la deuda externa. Sea como sea el resultado de los comicios se necesitarán decisiones drásticas para evitar un default en 2020. El desembolso del crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) le permitirá al gobierno de Mauricio Macri llegar a las elecciones, más allá de eso todo es un interrogante.

Con una economía en emergencia, la única certeza para el Gobierno es que se llegará a las elecciones y se tratará de cumplir lo exigido por el organismo crediticio. En este sentido, el economista Diego Giacomini señaló que la deuda no es “sustentable” y que el programa fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “llevará al país a una nueva situación de default”, debido al “bajo” superávit fiscal primario previsto para los próximos cuatro años.

El Gobierno de Cambiemos nos va a dejar en el mejor de los casos con una deuda que va a alcanzar el 83% del PBI. Con este nivel de deuda, ¿cómo la pagamos? Hace falta cierto nivel de superávit primario con el que se puede hacer frente a los pagos. Si se tiene ese superávit, se abren los mercados financieros. Teniendo en cuenta la deuda, la tasa de interés y la tasa de crecimiento, Argentina debería alcanzar un superávit fiscal de entre el 3% y el 3,5% del PBI“, dijo el especialista en la Academia de Ciencias Políticas y Morales, según consignó Cronista.

Y añadió: “Hoy el resultado fiscal primario es de más de -2% del producto para este año y planean uno de 0% para el año que viene. Y el acuerdo con el FMI contempla un superávit primario de 1% para 2020, otro 1% para 2021, otro 1% para 2022 y otro 1% para 2023. Es decir, con lo que está firmado Argentina va al default.”

Ante esta situación, el economista planteó tres posibles escenarios para el gobierno que asuma después de las elecciones de 2019 y analizó que condiciones deberían cumplirse para esquivar caer en default de deuda y para poder volver a los mercados internacionales.

Primer escenario: fuerte ajuste fiscal

Giacomini enfatizó que para no correr riesgo de default el gobierno que asuma en diciembre de 2019 debería hacer un ajuste de las cuentas públicas más fuerte aún, en torno del 3% del PBI (siempre y cuando el Gobierno de Mauricio Macri cumpla este año la meta fiscal de “déficit primario cero”).

Sin embargo, según Giacomini esto no sería suficiente debido a que  la nueva administración debería poder acordar con el Fondo que se postergue el pago de la amortización de deuda y que comience a devolver los u$s 57.000 millones en 2024. Así, con un superávit de 3% del PBI en 2020, según las estimaciones del economista, Argentina podría hacer frente a la deuda.

“Con este panorama, el próximo gobierno está entre la espada y la pared. Asumiendo que se alcanzara el equilibrio fiscal, está tres puntos por debajo del superávit fiscal primario necesario para que la deuda contraída sea intertemporalmente sustentable. Estas son las condiciones necesarias para ver si podemos salir adelante, pero no las suficientes, e igual necesitaríamos u$s 11.600 millones”, señaló.

Escenario 2: superávit creciente hasta 2023

Como segundo posible escenario, Giacomini proyectó la posibilidad de que Argentina consiga un superávit fiscal de 1% en 2020 -como acordó con el Fondo-, pero que lo robustezca medio punto por año hasta 2023, cuando alcance un nivel de 2,5% del PBI.

En este camino “gradual” y “optimista”, el gobierno aún necesitaría captar otros u$s 37.400 millones en los cuatro años y lograr postergar el pago al FMI. “Zafar del default parece muy poco probable en ese escenario”, indicó.

Escenario 3: respetar las metas fiscales del acuerdo

Por último,  el economista analizó las complicaciones que acarrearía mantener los números fiscales que exige el Fondo en el acuerdo: equilibrio en 2019 y 1% en 2020, en 2021, 2022 y 2023.

“Cumplir el programa con el FMI es un default seguro”, comentó. En este escenario la Argentina, aún cumpliendo con las metas fiscales, necesitaría u$s 53.200 millones adicionales y que el FMI también acepte postergar los pagos para después de 2024.

Y concluyó: “Para sortear el riesgo de default, el próximo gobierno apenas asuma en 2019 necesita hacer un ajuste fiscal de 5% del PBI con respecto a donde estamos hoy en día. Como no se puede crecer, hay que hacer una reforma del Estado para permitir una presión tributaria en serio. No se puede hacer una rebaja tributaria sin bajar el gasto.”

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