Alimentación

Siete mitos y verdades sobre el consumo de atún

Qué hay de cierto y qué no sobre uno de los alimentos preferidos en esta época del año

miércoles 2 de enero de 2019 - 7:31 am

El atún es es uno de los alimentos que reina en el menú veraniego. Sobre sus particularidades y consumo, existen algunos puntos que debemos conocer sobre esta proteína natural por excelencia.

1. Mito: El atún crudo en filete aporta más proteína que el enlatado.
Realidad: El atún crudo o enlatado es un alimento que brinda una alta cantidad de proteína (22-26% aproximadamente), vitaminas y minerales que lo hacen una fuente rica en nutrientes. A diferencia de otras proteínas de origen animal, es altamente digerible por el organismo. No existe una diferencia significativa en el contenido de proteína de ambas presentaciones, además aportan por igual ácidos grasos Omega 3 que ayudan a reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

2. Mito: Al atún enlatado se le adicionan muchos conservadores.
Realidad: En la actualidad, no es adicionado con conservadores, contiene sólo ingredientes de origen natural que ayudan a mantener un mejor sabor. El proceso de tratamiento térmico denominado esterilización, ayuda a reducir el contenido de bacterias que pudieran causar deterioro del alimento y con el cerrado hermético, ayuda a que el producto se conserve, sin adicionar ningún conservador.

3. Mito: Tiene un alto contenido de mercurio.
Realidad: El mercurio es un metal que se encuentra distribuido en nuestro ambiente y está presente en una gran cantidad de alimentos, pero en concentraciones mínimas que no se consideran un peligro para la salud. El atún recibido en las plantas de proceso de Pinsa es monitoreado para asegurar que las concentraciones de este metal se encuentren muy por debajo del estándar establecido por la autoridad sanitaria.

4. Mito: Elenlatado contiene plomo.
Realidad: Actualmente, los envases son fabricados de acero o aluminio con un recubrimiento interior que no permite el contacto del alimento con la lámina, lo que evita la contaminación del producto. En Pinsa se aplica una evaluación de la migración de componentes del envase hacia el alimento antes de su aprobación, asegurando con esto que no se contaminará.

5. Mito: La ventresca aporta más calorías por su contenido de grasa.
Realidad: Esta parte del atún se obtiene de su vientre, zona donde se acumula la grasa y en este caso aporta una mayor cantidad de ácidos grasos poliinsaturados, que son grasas buenas que ayudan a contrarrestar el colesterol malo que afecta al sistema cardiovascular. Adicionalmente, el aceite de oliva extra virgen que contiene aporta propiedades saludables y complementa el sabor gourmet del producto.

6. Mito: No deben guardarse las latas abiertas en la heladera
Realidad: Cuando abrís una no es necesario terminarla en ese momento. Gracias a que el recubrimiento del interior del envase es aprobado para contacto directo con alimentos, puede funcionar como recipiente por un par de días para almacenarlo en refrigeración, conservando su sabor y nutrientes. Sin embargo, es recomendable taparlo para evitar que pierda humedad. Si se requiere almacenar por más de 2 días, se recomienda vaciar en un recipiente plástico que asegure su correcta hermeticidad, por máximo 5 días.

7. Mito: Si se abolla la lata, el atún ya no sirve.
Realidad: Cuando un envase presenta un golpe ligero no se afecta su hermeticidad y el producto puede ser consumido sin riesgo alguno para la salud; durante el diseño del envase se verifica que el calibre y temple de la lámina resistan la manipulación normal o pequeños golpes.

Fuente: Eme de mujer

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