Policiales

Una fiesta en La Plata terminó con un funcionario apuñalado

Al menos 300 participantes de la fiesta formaron parte de los incidentes contra la policía

martes 25 de diciembre de 2018 - 4:57 pm

Una fiesta de Navidad de casi mil jóvenes en el corazón de la ciudad de La Plata terminó con una batalla campal, denuncias de robos, un funcionario local apuñalado y policías heridos.

Después del brindis de Navidad, en la esquina de las calles 10 y 63 en la capital de la provincia de Buenos Aires, alrededor de 800 jóvenes se juntaron para celebrar entre amigos. Anoticiada del evento, la Policía Bonaerense había decidido cortar el tránsito con el fin de evitar problemas de circulación y de potenciales accidentes de tráfico en la zona.

Los problemas comenzaron cuando algunos vecinos del lugar llamaron al 911 para denunciar que individuos a bordo de motos empezaron a robarles a los presentes en la fiesta y a algunos residentes.

Como consecuencia de las denuncias, se hicieron presentes más patrulleros y el secretario de Nocturnidad de Control Ciudadano, Emanuel Reyes, con el objetivo de investigar los delitos y frenar la venta ilegal de bebidas alcohólicas que se llevaba a cabo en la esquina.

Al comprobar que la mayoría de los presentes eran menores de 18 años, las autoridades procedieron a la desconcentración de la fiesta, lo que originó el descontrol entre los presentes. Según la policía, los jóvenes se negaron a abandonar la zona, comenzaron las primeras corridas y luego se registraron ataques con piedras y botellas a los patrulleros estacionados.

De acuerdo a los vecinos, la revuelta se transformó en una batalla campal. Los primeros reportes policiales indicaron que al menos unos 300 participantes de la fiesta formaron parte de los incidentes.

En el medio del caos, el propio Emanuel Reyes fue víctima de un ataque con un arma blanca. Recibió dos puntazos, uno cerca de un pulmón, por lo que debió ser trasladado al Hospital San Martín para realizarse las curaciones necesarias.

Además, dos efectivos policiales fueron impactados por piedras arrojadas por los presentes en la fiesta y también acudieron por precaución a un centro de salud. Las fuerzas de seguridad debieron recuperar el control de la situación mediante el disparo de balas de goma al aire y con la llegada de nuevos efectivos.

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