Salud

Cómo evitar la indigestión de los niños en la época de las Fiestas

miércoles 26 de diciembre de 2018 - 7:02 am

Hay que prestar especial atención a la alimentación infantil a lo largo de estas fiestas, para así evitar la indigestión y otros malestares como el reflujo, las náuseas, los vómitos y las diarreas que pueden afectarlos.

Mucha de la comida que se les da a los niños en esta temporada es nueva para ellos y, por lo general, tiende a ser grasosa, procesada, alta en azúcares refinados o demasiado condimentada. Por otro lado, las familias suelen poner los alimentos a disposición de los comensales en una gran mesa donde los niños logran acceder a aquellos de su preferencia como postres y comer demasiado de estos sin que sus padres se percaten de ello.

Al respecto, se recomienda controlar las porciones que el niño consume y, para el caso de los alimentos que se le ofrezcan por primera vez, dar pequeñas cantidades, ver cómo reacciona, cómo lo asimila su organismo y no insistirle, ni mucho menos obligarlo a comer, si no quiere más.

¿Cómo evitar indigestiones en esta época?

  1. Intentar preservar los horarios de las comidas. Si bien en vacaciones las rutinas se descontrolan un poco, es mejor que los niños coman a la misma hora todos los días y que la alimentación continúe siendo variada y nutritiva.
  2. Elegir porciones pequeñas. Es más fácil digerir cuatro o cinco comidas livianas que una abundante.
  3. Evitar acostar a los niños e irse a la cama al poco tiempo de haber cenado, ya que la digestión en la noche es más lenta. Lo ideal es que trascurran entre dos y tres horas entre el momento de la comida y la hora de dormir. Lo mismo aplica para meterse a la pileta o hacer actividad física.
  4. Ofrecer comidas navideñas balanceadas. Si bien es tiempo de degustar platos típicos, no hay que olvidar incluir frutas, verduras y proteínas tanto vegetales como animales.
  5. Evitar combinar determinados alimentos o bebidas que pueden resultar irritantes para el estómago tanto de niños como de adultos como grasas, salsas, picantes, jugos de frutas cítricas y ciertos alimentos que resultan “pesados” si no se combinan adecuadamente.
  6. En el caso de los niños, se debe privilegiar “el plato fuerte” y ofrecerles el postre después y en pequeña cantidad.
  7. Procurar que los niños no hablen mientras comen ya que esto contribuye a tragar aire con la comida. A su vez, el hecho de comer muy rápido puede provocar digestiones pesadas. Se debe comer despacio y masticar muy bien cada bocado para promover la segregación de enzimas que ayudan a absorber todos los nutrientes.
  8. Jamás ofrecer ni dejar al alcance de los niños bebidas alcohólicas que los pequeños ingieran por curiosidad o que confundan con jugo o gaseosa, puesto que se pueden intoxicar y resulta muy dañino para su salud.

Si los niños sienten dolor de estómago, inflamación abdominal, abundantes gases y flatulencia, naúseas y desgano, se pueden hacer maniobras instintivas como un masaje abdominal en sentido rotatorio, no insistir si no quiere comer, y ofrecer líquidos en pequeñas cantidades y de manera frecuente.

Fuente: ABC del bebé

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