Violencia de género

Golpearon brutalmente a una médica en pleno Caballito

El agresor no le robó nada; otras tres mujeres habrían sufrido ataques similares en la zona

viernes 21 de diciembre de 2018 - 10:51 pm

El sábado a las 3 de la mañana, Natalia De Magistra, una médica cirujana de unos 30 años, salió de un restaurante del barrio de Caballito, donde se había reunido a cenar con sus compañeros para despedir el año.

En ese momento, sintió un fuerte golpe por la espalda. De Magistra estaba sola porque había dejado su auto estacionado un poco más lejos que el resto de sus compañeros.

El agresor no la violó. Tampoco le robó nada. Descargó su furia contra la mujer, y luego, se fue caminando como si nada hubiera ocurrido. La dejó inconsciente en la vereda.

Natalia estuvo sin conocimiento durante ocho horas después del ataque. “Cuando despertó no entendía nada. Perdió la memoria, no sabía que tenía novio, auto, no sabía por qué estaba así vestida y en ese lugar”, relató con angustia e impotencia su mamá en las redes sociales.

La víctima fue rescatada por una vecina que paseaba con su perro por la zona. Luego, se dirigió a la clínica, donde pasó todo el fin de semana internada con traumatismo de cráneo, la nariz partida, una costilla fisurada y la boca lastimada por la ortodoncia.

Una vez que recibió el alta, radicó la denuncia de lo ocurrido, donde pudo describir la vestimenta del agresor: camisa negra y pantalón blanco. La mujer que la rescató, en tanto, ofició de testigo, y pudo completar la descripción del agresor: “Mediana edad, 30, 40 años, barba crecida, cabello castaño”. “Iba bien vestido. A simple vista no era un indigente”, relató Natalia.

Por otra parte, De Magistra se enteró que había otras tres mujeres que habían sufrido ataques muy similares al suyo en la misma zona: los alrededores del Parque Centenario, en el límite de los barrios de Almagro y Caballito. Ninguna de ellas, fue asaltada y a todas las atacaron por la espalda.

La cirujana todavía no se reincorporó a su trabajo, evalúa comenzar un tratamiento psicológico después del ataque misógino que sufrió, y encarar una posible cirugía para su nariz.

El hombre sigue sin ser identificado hasta hoy. No dijo una sola palabra mientras golpeaba a las dos mujeres, no gritó, ni siquiera la insultó. Atacó en silencio.

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