Opinión

Entre fallas de Flybondi y contables de AA, la tarifa áerea es la gran diva

Jorge Molina

Consultor de empresas. Ex Director de Aerolineas Argentinas.

En medio de la suba irrefrenable de precios por inflación, por traslado de la suba del dólar y los combustibles, por decisión del Gobierno de aumentar tarifas, por necesidad o avivada, las tarifas de los pasajes aéreos se vuelven irresistibles al punto que Flybondi ya no distingue feriados, temporadas altas ni fiestas de fin de año para lanzarse con promociones que pueden catalogarse de "ultralowcost"

jueves 20 de diciembre de 2018 - 12:25 pm

Columna publicada originalmente en Urgente 24

En medio de la guerra que se inició luego de que se eliminara el piso tarifario, Flybondi rompió con la lógica del mercado al salir a ofrecer pasajes a precios “ultralowcost”, desde $447, para volar entre noviembre de 2018 y junio de 2019, sin importar que se elijan fechas feriado, vacaciones, fiestas de fin de año, fines de semana y temporada de verano. Se pueden pagar en tres cuotas de $149, y la única condición es que hay que comprar los boletos antes del 17 de agosto.

Según el sitio ‘Aviacionline.com’, la promoción abarca a todos sus destinos (Buenos Aires/El Palomar, Bariloche, Bahía Blanca, Córdoba, Corrientes, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Posadas, Puerto Iguazú, Salta, Santiago del Estero y Tucumán) y las tarifas son por tramos e incluyen tasas, impuestos y un equipaje de hasta 6 kilos.

El equipaje en cabina (hasta 9 kg) o el despachado (hasta 20 kg) tiene un costo extra de $159 si se lo adquiere online, o $300 en el aeropuerto en el primer caso, y $339 y $600 en el segundo. Así también las tarifas tienen la restricción establecida por el gobierno de que son válidas para pasajes ida y vuelta comprados con al menos 30 días de anticipación. El servicio a bordo también se paga aparte, con opciones de snacks y bebidas desde $30.

Es que tras el éxito de la primera tanda de ofertas en vuelos de cabotaje sin la vigencia de una tarifa mínima, las compañías decidieron darle continuidad a promociones cada vez más agresivas.

Aerolíneas Argentinas fue la primera que salió a renovar la apuesta, con más pasajes al 50% de su precio regular para volar a partir de marzo del año próximo. Pero Flybondi la superó.

La compañía estatal y la low cost fueron las dos competidoras principales de la guerra de ofertas que se desató a partir del 1 de agosto con la desregulación del cabotaje. Con una estrategia más prudente participó también Latam Argentina, que actualmente analiza la evolución del mercado para decidir cuándo renueva sus promociones.

Aerolíneas informó que la nueva tanda de pasajes disponibles son para volar entre marzo y junio de 2019. Los pasajes vendidos la semana pasada tenían como tope diciembre, con restricciones de fines de semana largos y feriados.

Esto parece lógico, dado que la estrategia de las aerolíneas suele ser vender barato asientos en fechas de baja demanda para completar una capacidad ociosa. En temporada alta los precios son más altos, acá y en todo el mundo.

Sin embargo, ayer Flybondi cambió esa regla, alentado en primer lugar por la cantidad de pasajes que se vendieron en la primera promoción, que superó lo esperado por todas las compañías.

En efecto, hubo muchos casos de pasajeros (casi el 47% del total) que pagaron precios regulares porque no consiguieron la promoción. Pero también es cierto que a pesar de ese éxito, todavía están muy lejos de llenar la gran cantidad de asientos que corren el riesgo de volar vacíos.

El factor de ocupación promedio de los aviones en el mercado doméstico está en el 75,8%, según el último informe oficial de la EANA.

En Flybondi esperan que el aluvión de ventas de las últimas semanas ayude a elevarlo en los próximos meses… Lo hará, siempre y cuando, la compañía deje de levantar sospechas por los incidentes que viene registrando desde el inicio de sus operaciones en el país.

Sin ir más lejos, ayer un avión de la compañía, que volaba de Iguazú a Mendoza, debió aterrizar en Córdoba  debido a fallas mecánicas. La aeronave tuvo dos intentos de aterrizaje frustrados y solo pudo tocar tierra en el tercer intento.

El vuelo FO5451 estaba anunciado para despegar desde Puerto Iguazú hacia Mendoza a las 9:35 am del domingo 12 de agosto, sin embargo el avión solo estuvo operativo para partir recién a las 17:30, es decir con casi 9 horas de demora, según publicó el sitio ‘MisionesOnline’.

Las fallas mecánicas afectaron al avión de Flybondi registrado con la matrícula LV-HKS que fuera bautizado por el CEO de Flybondi, el británico Julian Cook, con el nombre de su perro ‘Nelson’.

Tras el despegue de Iguazú, el avión presentó unas fallas mecánicas, ante ello se inició el descenso al aeropuerto de la capital de Córdoba tras declarar las fallas a la torre de control.

Pero ello no fue todo, ya que una de las fallas que tuvo ‘Nelson’ afectó a los flaps del Boeing 737 lo que generó serias dificultades a la hora de aterrizar en la pista del aeropuerto Taravella. Estas dificultades hicieron que el avión solo haya podido aterrizar en el tercer intento tras haber tenido dos intentos de aterrizaje frustrados.

Hay distintas versiones respecto del trayecto previsto inicialmente, es decir si el vuelo tenía que ir desde Iguazú hasta Mendoza sin escalas o si el aterrizaje en Córdoba estaba previsto como una parada intermedia antes de llegar a Mendoza.

Según la web de ‘AA2000’, el destino del vuelo era Mendoza sin escalas, pero luego del aterrizaje en Córdoba en la misma página web apareció como cancelado el vuelo solo en el trayecto Córdoba-Mendoza.

Lo cierto es que el vuelo nunca llegó al destino final en la ciudad de Mendoza.

No es la primera vez que ‘Nelson’ tiene fallas que lo dejan fuera de servicio. Por el contrario, el avión que tiene casi 15 años de antigüedad ya acumula una larga lista de incidentes, problemas y fallas.

La primera de ellas fue en el vuelo inaugural de Flybondi que el 22 de Enero sólo pudo mantenerse en el aire 12 minutos, tras lo cual debió aterrizar de emergencia en Córdoba debido a una falla en los motores y en los frenos.

En cambio los problemas de Aerolíneas viene por otro lado: los “cuadernos contables” y los números que encienden alertas, por ejemplo, el del ítem “honorarios y retribuciones por servicios” que muestra un aumento de $60 millones en un año.

COMENTARIOS