Salud

Errores que podés cometer al compartir la cama con tu pareja

Siete hábitos que pueden perjudicar el sueño y la relación

jueves 20 de diciembre de 2018 - 7:31 am

Compartir la cama con alguien, especialmente con la pareja, es algo íntimo y agradable. Pero también puede ser motivo de discusiones.

Mirá siete cuestiones a las que deberías prestarle atención:

1. Pasar todo el tiempo en la cama

Algunas parejas tienen la costumbre de utilizarla como el único lugar donde pasan tiempo juntas.  Esta costumbre, sin embargo, no es muy buena. Pues estamos acostumbrando al cerebro para que piense que es un lugar para estar despiertos.

2. Compartir la almohada

Cuando respiramos por la noche, en cada una de nuestras exhalaciones hay humedad, y también una gran cantidad de bacterias. Por eso, compartir la almohada con tu pareja es lo mismo que compartir sus crías de bacterias.

Por eso, lo mejor es que cada uno tenga su propia almohada, y en lo posible que no duerman frente a frente.

3. Irse a dormir a distinta hora

El momento de irse a la cama juntos es uno de los que más fortalecen a la pareja: es un momento de intimidad y contacto con el otro.

4. Compartir la cama con la mascota todos los días

El perro o gato trae suciedad del exterior, pierde pelos y hasta puede contagiarnos pulgas. Pero aún cuando cuides la higiene de tu mascota, muchas veces pueden interferir con nuestro sueño: ocupando demasiado lugar, moviéndose en la noche y despertándonos.

Es importante entonces, sobre todo si alguno de los miembros de la pareja tiene problemas para dormir, que eduquen a la mascota para ocupar el lugar que le corresponde en la cama y no molestar.

5. No respetar el sueño del otro

Respetar las necesidades del otro a la hora de dormir es muy importante. Si le molesta la luz o le da miedo la oscuridad, hay que buscar la manera de cuidar de la persona que tenemos al lado y hacer que la hora de dormir sea especial.

6. Dormir con la temperatura inadecuada

A veces ponerse de acuerdo en cuanto a cuál es la temperatura adecuada del cuarto puede ser difícil. Es que si la pareja tiene temperaturas corporales muy distintas, uno de los dos puede pasarla muy mal por la noche.

Lo ideal es buscar una temperatura que permita abrigarse o desabrigarse según el caso, y en ciertas ocasiones hasta puede ser útil tener mantas separadas, de modo tal que cada uno pueda decidir cuándo las usa y cuándo no.

7. No tener una rutina de higiene antes de dormir

Tampoco es necesario irse a acostar todas las noches de punta en blanco. Sobre todo teniendo en cuenta que hay personas que prefieren darse un baño antes de salir por la mañana.

Pero sí es importante cuidar ciertos aspectos. Por ejemplo, quitarse el maquillaje antes de ir a la cama. O limpiarse el sudor si el día ha sido especialmente caluroso.

Fuente: La Bioguía

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