Sociedad

Amigos en la Calle, la agrupación “a pulmón” que ayuda a sin techo

Gonzalo Odriozola

Editor

Se formó hace dos años y hoy son más de 60 voluntarios; Nexofin habló con Silvana Cosentino, una de las fundadoras, que asegura: "Una vez que arrancás, sentís la obligación de hacer algo. No podés mirar para el otro lado".

martes 4 de diciembre de 2018 - 3:31 pm

Por Gonzalo Odriozola (@gonza_odriozola)

 

“Entre todos podemos hacer que las cosas cambien aunque sea un poquito”. 

 

Esta frase es una de las que se repiten en las publicaciones de Amigos en la calle, un grupo que todos los viernes se organiza para “llevarle ayuda a cientos de personas en situación de calle”.

Silvana Cosentino es parte de esta organización que en menos de dos años consiguió juntar a 60 voluntarios que se distribuyen en siete recorridos, aunque -aseguran- siempre hay lugar para más personas. “Es una parte, no es mucho lo que hacemos”, sostiene.

 

¿Cómo comenzó todo?

 

Empezó hace dos años, pero nosotros ya veníamos de otro grupo. Habíamos tenido una experiencia en una fundación, pero no estábamos de acuerdo con algunas cosas y decidimos irnos, pero ya no nos podíamos quedar sin hacer nada.

Entonces, salimos por primera vez con Silvina (el “motor” de la organización), con un termito de café y una torta. Hacía mucho frío, nos llevamos un abrigo. Y bueno, ese día arrancamos y ahora somos como 60. Desgraciadamente cada vez hay más gente y entonces varios recorridos: Corrientes, Once, Avenida Santa Fe, Alsina, Congreso.

 

Se van dividiendo los 60 voluntarios…

 

Claro, se dividen. Algunos solo cocinan. Como no tenemos una sede desde donde arrancar, todos llevamos cosas desde nuestras casas. Es súper a pulmón. Tampoco manejamos plata, nos manejamos solo con donaciones. Y la gente se prende. Ponemos algún link de mercado libre. Entonces compran ahí y nosotros lo retiramos. Por ahora no hay ayuda de ninguna empresa.

 

Cada uno debe tener su trabajo aparte y llega el viernes y quizás querés descansar pero…

 

Algunos venimos de muy lejos. Yo, por ejemplo, vengo de Isidro Casanova. Otros vienen de Ituzaingó… así que imaginate que la vuelta es larga (ríe). Pero bueno lo hacemos…

 

Vos me decías que cada vez hay más gente. ¿Es a partir de ahora o fue siempre así?

 

Siempre hubo mucha gente en la calle. No hablamos de política, pero antes también había. Cuando trabajaba en la fundación también había y ahora también. A medida que se agregan los voluntarios vamos sumando recorridos. Porque no tiene sentido que seamos 20 yendo a un sólo lugar porque además se asustan.

 

Claro, lógico. No se terminan de acostumbrar

 

Del Instagram de Amigos en la calle

 

El 28 de noviembre fue el Día Mundial de las personas sin hogar. En una imagen compartida por la cuenta de Amigos en la calle ese día, escribieron: “No soy invisible”.

 

¿Es un poco eso lo que intentan evitar? ¿Que no se invisibilice a las personas en situación de calle?

 

Es un poco eso. Hay gente que tiene más ganas de charlar que de comer. Entonces nosotros siempre llevamos comida, jugo, café y ropa y calzado. Tratamos de que sean siempre los mismos voluntarios por un tema de empatía, de que ya se conocen. Es más fácil para ellos. Pero ellos cuando vos llegás saben a que vamos, que no vamos a molestarlos.

 

Hay reacciones de todo tipo, ¿no? (N de R: Otra voluntaria habló con el autor y contó que pueden ser muy quisquillosos con los pedidos: tipo de zapatillas, etc)

 

Hay de todo, uno tiene que estar preparado para lo que te vayan a devolver. Hay quienes te agradecen y otros que no y nosotros no vamos para que nos agradezcan. Hay gente que es un poquito más violenta, pero hay que entender que es una persona que está en la calle y que vaya a saber que le pasó. Y nada, tratamos de no juzgar. Es eso. Llevamos lo que podemos. Tratamos de conseguir ciertas zapatillas que nos piden. Y los voluntarios cualquier día pueden llegar a conseguir y se lo llevan. Siempre están atentos. Eso es buenísimo.

Cada acción además se replica en otras buenas acciones. 

 

Sí, sí. El otro día un voluntario de Alsina le llevó una torta a un chico en Grand Bourg que cumplía años. También es la recompensa de uno, ¿no? Cuando ves la carita de uno de los nenes, es lo más. Si un día estás cansado o te pasó algo, te vas contento.

Del Instagram de Amigos en la calle

¿Hay ayuda estatal?

 

Hay, hay varios refugios pero la gente no quiere ir.

 

¿Por qué no quiere ir?

 

Primero porque no pueden llevar sus cosas. Segundo porque a veces es un papá que tiene a una nena y son para varones o son para mujeres y tienen que separarse. Otra cosa que cuentan es que se pelean mucho, se roban entre ellos. Entonces, en general, no quieren.

Y además pierden su lugar que capaz les costó conseguir. Están implícitos los lugares. Siempre nos encontramos con las mismas personas por eso siempre queremos llevar los mismos voluntarios. Si hay una persona en una calle y después se va pierde su lugar. Es la ley de la calle.

(Piensa) No les gusta ir a los paradores, pero tampoco es que quieren vivir en la calle. A veces tenemos comentarios en las redes: ‘Ah, pero tienen paradores y no quieren ir’. Pero no, a nadie le gusta dormir con cuatro grados o aguantar la lluvia o no poder bañarse. Todo tiene un por qué. Lo que pasa es que cuando te vas involucrando recién ahí entendés. Si no, pasás de largo y decís: ‘Uy, este pibe está siempre tirado acá’. Después ya ni lo ves.

 

Alguna historia o situación que te haya marcado.

 

Hay muchas situaciones, hay de todo. Hay gente que ha perdido hijos y que capaz se volvió… medio loca. Hay gente que perdió el laburo, que alquilaba, tenía un resto y no pudo alquilar más y quedó en la calle. Eso es lo más normal. Y después también cuesta conseguir trabajo.

Además me imagino que debe haber un acostumbramiento o falta de fuerzas de salir a buscar, la gente no contrata. 

Es muy difícil. Hay personas que de repente se quedaron sin nada. Tiene que ser alguien que de repente se cope, tenga buena onda y lo contrate pero no es lo más común.

Por otra parte, el Gobierno les da un subsidio. Una chica nos contó que les tiene que dar un subsidio para poder pagarse una pieza por determinados meses. Se les temina eso y tiene que volver a pedirlo. Pero bueno no todos los saben.

 

Está bueno que difundan esa información al menos.

 

Sí, sí. Pero te digo, es bastante básico lo que hacemos.

 

Parece, pero no todo el mundo lo hace, no todos se animan. 

 

Si, puede haber un prejuicio al principio. Pero cuando te acercás, te das cuenta que todos quieren lo mismo, una manta, lo que consigas para comer. Salimos repletos con dos millones de cosas y tratamos de volver sin nada. Además nuestras casas están repletas de cosas (ríe). Tengo dos millones de sopas de tomate. Pero bueno, nos vamos manejando así. El día que nos salga una sede va a cambiar un poco esto. Para poder organizarnos, para poder salir de ahí o quizás cocinar ahí. Por que la verdad es que es un caos. Quizás si hubiera un padrino…

Una sede y alguien que los ayude, alguna empresa…

 

Si eso sería lo ideal, tener algo fijo como fideos, tomate, que es lo que mas usamos, sería buenísimo.

 

Vi mucho uso de las redes sociales…¿qué rol cumplen?

 

Son muy importantes y a raíz de eso tenemos casi el doble de seguidores. Cuando se engancha alguien con muchos seguidores ese día sumamos un montón nosotros.

 

Pablo Granados les dio una mano. 

 

Si nos dio una re mano. Cargamos un chango entero, fue él. Un capo.

Del Instagram de Amigos en la Calle

 

Se acerca Navidad: ¿Hacen algo para las fiestas?

 

Sí, generalmente hacemos algo. La última vez uno se disfrazó de Papá Noel, se murió de calor por la calle Corrientes pero bueno (risas). Las fechas especiales hacemos así. Tratamos de hacer algo para salir de la rutina. Lo mismo en Reyes.

 

¿Y que debe hacer uno para formar parte del grupo?

 

No, nada. Mandás un mensajito a la página (cuenta de Instagram: @amigosenlacalle) y listo, quedás que vas a ir un viernes y ya te esperamos, a la zona que te quede cómoda. Estamos bastante organizados en ese sentido.

La que más labura es Silvina Iglesias que está siempre a full, te manda mensajes, maneja las redes y organiza a todo. Yo no tengo la energía que tiene ella (risas).

 

Por último, personalmente que te dio…

 

Personalmente (se queda pensando). Yo estaba en un mal momento en donde no tenía laburo. Por suerte ya no tenía a nadie que dependiera de mí, mis hijas ya son grandes. Pero bueno. En un momento, me pasó ver una foto de la fundación anterior y me ofrecí para cocinar y al final terminé yendo a los recorridos; y una vez que arrancás sentís que tenés la obligación de hacer algo, no podés mirar para el otro lado. Ya no mirás más para el otro lado. Como que te duele. Entonces decís ‘hay muchas (personas en situación de calle), voy y hago’. No es mucho, es una parte. Pero bueno, para la persona que vos, llegaste y te dice ‘gracias que hoy no comí’, listo, ya está. Por eso te digo si ese día estabas cansada, si llovía, igual: salimos todos los viernes… 

Para ser parte del grupo, podés enviarles un mensaje vía redes sociales. Instagram: @amigosenlacalle Facebook: Amigos en la Calle

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