Alimentación

Consejos para conservar los quesos y embutidos

Sencillos trucos para disfrutarlos por más tiempo y en las mejores condiciones

martes 27 de noviembre de 2018 - 7:48 am

Existen ciertas precauciones a la hora de consevar los embutidos y quesos para que duren de la mejor manera y también evitar problemas en nuestro cuerpo. Mirá qué conviene en ambos casos:

Embutidos curados. Salchichón, chorizo o lomo suelen ser poco delicados. Estas cuatro reglas nos vendrán bien.

– Evitá el frigorífico. Intentá no meter salchichón, chorizo o similares en el frigorífico, porque lo único que lograrás con ello es que se sequen y que resulten menos jugosos. Conservalos siempre a temperatura ambiente y en un lugar fresco. Si la temperatura se dispara, intentá ponerlos en una alacena o despensa.

– Cuando esté empezado, poné la pieza boca abajo. La recomendación es que los cuelgues y, si es posible, boca abajo. Preferiblemente que las piezas no se toquen entre sí. De esta forma evitarás que se condense la humedad y acabe teniendo moho, lo que lo arruinaría inmediatamente.

– Mantené la pieza ventilada. Muchos salchichones y chorizones vienen envasados al vacío y muchas veces cometemos el error de, una vez abierto el envoltorio, dejarlos dentro. Lo que conseguimos cuando el plástico toca el embutido es que se condense la humedad y, por tanto, aumente el riesgo de que aparezca el moho. Intentá taparlo siempre con un trapo o con papel de aluminio para que se ventile.

– Acábatelo rápido. Un salchichón dando vueltas durante días por una cocina acaba tomando olores, estar sometido a fuentes de calor, etc.

Quesos. Son en ocasiones, delicados, y merece la pena tener en cuenta algunos aspectos para no arruinarlos.

– Los de pasta blanda se conservan de una manera y los de pasta dura de otra. Los de pasta blanda tienen más agua, lo que los hace más proclives a la aparición de bacterias. Suelen durar alrededor de un mes en el frigorífico. En el caso de los de pasta dura, la ventana de duración es mayor, ya que son más secos.

– Siempre en el cajón de las verduras. Los quesos no necesitan muchísimo frío, por lo que el lugar idóneo para ubicarlos en la heladera es el cajón de las verduras.

– Siempre envuelto en papel film o su propio papel. Si lo que queremos es que mantenga intactos su sabor y su aroma tenemos que protegerlo lo máximo posible de todas las posibles agresiones que pueden acechar en la heladera. Tenemos como grandes aliados al propio papel en el que suele venir el queso o el film. Tan solo tenemos que recubrirlos por completo para que no les pase nada.

– Atemperalos siempre. Comerte un queso recién sacado de la heladera no es una buena idea. Todos han de atemperarse para poder disfrutar de sus cualidades. Los de pasta prensada tipo manchego no necesitan tanto tiempo (con media hora o 45 minutos sería suficiente). Si son de pasta blanda necesitarán más tiempo y si se trata de una torta, es recomendable un periodo de 12 horas.

Fuente: Cocinatis

COMENTARIOS