Psicología

Testofobia: el miedo extremo a una evaluación

Cuando el pánico paraliza a una persona a la hora de dar una exposición o una evualuación

lunes 26 de noviembre de 2018 - 7:16 am

La testofobia se trata de un miedo irracional, persistente y muy intenso a los exámenes/evaluación. Aunque no tiene una categoría clínica propia, puesto que se trata de una fobia específica, tiene una gran importancia, ya que en muchos casos impide al sujeto avanzar en su vida personal y en su carrera profesional.

No afecta únicamente a los estudiantes, sino que también lo hace a quienes tienen una evaluación externa: deportistas cuando tienen que competir, alumnos que se examinan del carnet de conducir, actores, profesionales que tienen que impartir una clase o dar una conferencia, etc.

La reacción que se desencadena previamente o en el momento de la evaluación es la propia de un ataque de ansiedad, por lo que los síntomas son los propios de una crisis ansiosa, llegando incluso a desencadenar un ataque de pánico. Se debe a que el sistema nervioso simpático se activa, lo que provoca reacciones motoras de carácter involuntario.

Los más comunes son: mareo, taquicardia, sudoración, sensación de ahogo, palpitaciones, subida de la presión arterial, problemas gastrointestinales, malestar intenso que puede llevar a la persona a pensar que está sufriendo un ictus o un infarto, o incluso que va a morir. También está la realización de actos para evitar tener que enfrentarse a la prueba.

Estos síntomas no solo se desencadenan en el lugar del examen, sino que cualquier elemento relacionado con el mismo puede hacer que aparezcan. El entorno del lugar donde se vaya a realizar la prueba, el sitio de la preparación, personas que participen, material que se vaya a utilizar, etc.

Causas de la testofobia

Una fobia es un temor intenso que responde a la anticipación de un peligro, aunque este sea improbable o despreciable en términos objetivos. En este caso, los fallos continuados en situaciones de evaluación similares pueden actuar como reforzadores del miedo.

También puede deberse a que la persona tenga miedo al fracaso, o bien que en su entorno las expectativas sean muy altas. Se suele manifestar cuando comienza la etapa adulta, aunque provenga de la infancia, e incluso algunos casos se pueden dar en esta etapa.

Tratamiento

Este se realiza usando estrategias diversas que ayudan a la persona a que disminuya el miedo, la ansiedad y el malestar que estos desencadenan cada vez que se tiene que enfrentar a la situación que la provoca.

El método que más se emplea la exposición: enfrentar de manera repetida el estímulo temido, de manera controlada, hasta que la intensidad del miedo baje y la persona que los sufre pueda dominarlo.

Normalmente esta exposición es gradual, buscando romper con las asociaciones que se encuentran en la base del miedo. Uno de estos estímulos podría ser el aula en la que realizan los exámenes o las propias hojas de los exámenes si estas son especiales.

La ansiedad también juega un papel importante. Por lo tanto, si aprendemos a relajarnos, conseguiremos picos de tensión más bajos. La exposición se centrará en la exposición, pero será bueno incorporar herramientas que ayuden a la persona a trabajar con elementos asociados a la propia fobia.

Fuente: La mente es maravillosa

COMENTARIOS