Salud

Requisitos que debería cumplir el calzado diario

Todo lo que hay que tener en cuenta a la hora de elegirlos para no lastimar nuestros pies ni afectar el resto del cuerpo

domingo 25 de noviembre de 2018 - 7:29 am

​Cada persona tiene un pie y una manera de caminar diferente y siempre es recomendable tener revisiones puntuales con el profesional de podología que analizará la biomecánica del pie y nos recomendará el calzado más apropiado en cada circunstancia.

No obstante, en general podemos hablar de las siguientes pautas en cuanto a las características que debería cumplir para el bienestar de nuestros pies:

Deben ser de la talla correcta y los materiales adecuados

Una de las cuestiones más importantes es cómo este se adapta a nuestro pie. Para ello, lo principal es saber elegir la talla correcta, de tal modo que, la forma y las dimensiones se ajusten correctamente.

A la hora de comprarlos es recomendable tener presente hacerlo al final del día, pues nos permitirá hacernos una idea de cómo nos sentará el calzado en el momento en el que nuestros pies estén más hinchados y agotados.

Además, a la hora de probarlos, es importante hacerlo en ambos pies, y con unas medias de grosor medio, debiendo considerar también de estos que sean de materiales naturales, evitando las fibras sintéticas, y con el menor número posible de costuras.

Deberemos comprobar características concretas del zapato, empezando por su interior, que esté fabricado con materiales naturales, y que no tenga costuras que puedan molestar o causar roces. Lo ideal es encontrar unos ni demasiado justos para evitar roces o dedos engarrados, ni demasiado holgados, pues podrán aportar un grado de inestabilidad en la marcha.

Debe asegurar tanto el confort térmico, relacionado con el frío y el calor, el sudor, etc. Protegiéndonos del impacto exterior, como el confort mecánico, que nos asegure la sensación de comodidad.

Estructura y diseño

Además de adaptarse a la forma del pie, debe adaptarse a los movimientos fisiológicos del mismo, sin entorpecerlos, y favoreciendo una marcha estable, sin esfuerzos.

Es fundamental que la estructura sea adecuada y funcional, por lo que debe tener ciertas características, como ser lo más ligero posible, o contar con una buena flexibilidad, para lo que se recomienda valorar la elasticidad de la puntera. También es importante un correcto apoyo en el talón y la zona metatarsal. Además, para estabilizar el pie es beneficioso que el zapato presente contrafuertes.

Para disminuir las cargas derivadas del contacto del pie con el suelo, se debe considerar tanto la capacidad de amortiguación del calzado para reducir los impactos del pie al caminar, como las características de rozamiento entre el calzado y la superficie de apoyo, siendo positivo que la puntera se despegue del suelo entre 1-1,5 cm.

En el caso de calzados poco flexibles, como plataformas (calzados que deben evitarse en la mayor medida), cuanta más elevación de la puntera respecto al suelo, más se mejorará el comportamiento del calzado y se evitarán tropiezos.

Tanto la amortiguación de los impactos como la estabilidad lateral del paso dependen también directamente de la parte trasera del calzado. Se trata de factores muy importantes para el confort, y además, en el caso concreto de las mujeres, si usan tacos, deben prestarle atención para evitar caídas y lesiones de tobillo.

Para proporcionar una base estable al talón, la parte en contacto con el suelo debería ser igual de ancha que la parte delantera. Con los zapatos puestos, es recomendable observar que el peso del cuerpo se encontrará en la parte del talón, y que el taco no tenderá hacia la parte delantera pues podría causar inestabilidad.

Si el taco está abierto por detrás, será mucho más inestable, y sobre todo, poco recomendable para personas de mayor edad o con biomecánicas menos estables. En este sentido, es conveniente que, aquellos zapatos que son abiertos por detrás, tengan en la plantilla o en la suela una forma abombada diseñada para cobijar el talón.

Suela y plantilla

Los zapatos deben proporcionar suficiente agarre como para permitir avanzar de forma eficaz tanto en suelo seco como en mojado, y en superficies urbanas, generalmente lisas y que, a veces, presentan características que disminuyen la sujeción.

En lo que a la plantilla respecta, debemos tener en cuenta que será la encargada de proporcionarnos gran parte del confort, tanto térmico como mecánico. Es importante tener en cuenta tanto la geometría como el material con el que está fabricada, siendo preferible que sean blandos, especialmente en la parte delantera.

En el caso de que la suela del zapato no fuera demasiado gruesa, se recomienda un buen grosor de la plantilla. En algunos casos, cuando hay alguna dolencia o bien por las características biomecánicas del pie o de la marcha será necesario el uso de plantillas podológicas.

El acabado del calzado

Dependiendo de la época del año y el lugar geográfico donde estemos (por el calor, la humedad, etc.), deberemos tener en cuenta unas u otras consideraciones para asegurar que la temperatura y condiciones dentro del zapato serán las adecuadas.

Es muy importante que las costuras estén bien rematadas, cuenten con refuerzos en la puntera, y tengan un método adecuado de agarre.

Fuente: En femenino

COMENTARIOS