Wall Street

La noticia que puede llegar desde EEUU e impactar en Argentina

El diferencial de tasas entre distintos bonos del Tesoro permite analizar la fortaleza económica de aquel país, y dar señales de lo que puede suceder a nivel local

martes 20 de noviembre de 2018 - 8:06 pm

La serie que describe la diferencia entre las tasas de vencimiento constante del Tesoro a 10 y 2 años se convirtió en una de las medidas más populares en Wall Street para determinar la proximidad a una recesión en EE.UU. El diferencial de tasas entre distintos bonos del Tesoro permite analizar la fortaleza económica de la primera potencia mundial.

Analizando el diferencial entre los bonos de largo plazo con los de corto plazo podremos definir si la curva de rendimientos americana tiene pendiente o si más bien muestra una figura plana. En el extremo, la mayor atención se centra cuando la misma se invierte.

En una publicación de la Reserva Federal de St. Luis de EE.UU. remarcan que en circunstancias normales, las tasas de interés a largo plazo son más altas que las tasas de interés a corto plazo principalmente porque el largo plazo generalmente se percibe como una deuda más riesgosa y, por lo tanto, tiende a exigir un mayor rendimiento. Normalmente, si se plantea una gráfica con las tasas de interés a diferentes vencimientos, se tiende a obtener una curva con pendiente ascendente.

Ahora bien, las dudas se inician cuando la pendiente de la curva tiende a aplanarse o potencialmente a invertirse. Si, por alguna razón, el corto plazo se torna más inestable, la curva (o partes de ella) puede tener una pendiente descendente.

“Este tipo de inversión en la curva de rendimiento se asocia con recesiones inminentes. A medida que la curva de rendimiento se acerca a tal situación, habrá mucho interés en ella”, sostuvieron.

Es de destacar que cada vez que el diferencial de tasas entre la parte más larga y la más corta se volvió negativa, EE.UU. experimentó un escenario recesivo. Tal es así como ocurrió en distintos momentos de la historia económica y financiera americana.

Lo interesante también resulta ver como el mercado se anticipa. Cada vez que la curva se invierte y perfora el 0% a la baja, luego tenemos un evento recesivo (barra gris). Ahora bien, dicho evento recesivo no se da en forma simultánea a la inversión de la curva sino que más bien se da con una cierta demora, explicando cómo el mercado puede anticiparse a la economía.

Una de las mayores preocupaciones por parte de los analistas fue el persistente aplanamiento de la curva americana en los últimos años. El diferencial entre las tasas de largo y corto plazo pasaron de niveles del 2,9% en 2011 a los actuales 0,25%. Es decir, la curva soberana americana se volvió excesivamente plana y corre riesgo de que el diferencial sea negativo, es decir, que la curva se invierta.

Por ello es que el debate de una próxima recesión está en boga en Wall Street intentando explicar y entender lo que se encuentra anticipando el mercado de renta fija americana.

El proceso de suba de tasas de la Fed, combinado con un riesgo recesivo mayor no son buenas noticias para los emergentes en general y la Argentina en particular. Las consecuencias para el país pueden ser aun más complicadas por el hecho de que acá se deberá seguir financiando desequilibrios y deuda previamente emitida en los años que vienen, con lo cual, tener un escenario en contra en Wall Street y en los mercados de créditos mundiales no son buenas noticias.

De corto plazo, el paraguas del FMI fue un buen refugio para al Argentina a la vez que el Presupuesto aprobado la última semana es un buen primer paso para acomodar las cuentas públicas. De perder la oportunidad de hacer el ajuste que realmente necesita el país, el mundo financiero va a seguir viendo a la Argentina como un emisor riesgoso y seguirá poniendo en duda su capacidad de pago de la deuda.

Una de las causas que empujaron a que la Argentina sufra la corrida cambiaria este 2018 fue que, según miembros del Gobierno, el escenario internacional se tornó más dificultoso. La mala noticia es que el mercado está vislumbrando que EE.UU. se encuentra al final del ciclo y que el riesgo de que dicho contexto se vuelva más complicado son elevados. Por ello es clave entender el mensaje detrás de la curva y poder hoy comenzar a pensar en planes de acción para el día de mañana.

Por Julián Yosovitch de El Cronista

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