Psicología

Fortnite: qué deben tener en cuenta los padres respecto a este juego

Cómo hacer que esta moda sea un juego seguro para tu hijo

jueves 22 de noviembre de 2018 - 7:35 am

El Fortnite: Battle Royal implica a 100 jugadores que saltan de un micro volador a una pequeña isla y luego luchan entre sí hasta que solo queda uno. Escondidas alrededor de la isla hay armas y objetos, incluidos rifles, trampas y lanzagranadas, y los jugadores deben armarse mientras exploran el paisaje y los edificios.

A medida que avanza el partido, el área jugable de la tierra se reduce continuamente, por lo que los participantes se ven obligados a acercarse cada vez más. El último superviviente es el ganador.

Fornite desarrolla ciertas capacidades: orientación espacial, planificación de recursos, creatividad, compañerismo (trabajo en equipo), función visual (al ser de acción).

Nueve ítems que atraen de estos juegos:

  1. Reúne dos géneros muy atractivos para los niños y que han triunfado en otros videojuegos: escenarios de construcción (tipo Minecraft) y acción(Call of Duty “más light”).
  2. Es online y multijugador. Eso significa que es posible formar equipo con un amigo o grupo de amigos y competir por parejas o en escuadrón de cuatro. También permite jugar solo y el juego te asigna a otros participantes.
  3. Agrega un elemento social, ya que los participantes pueden chatear mientras juegan usando auriculares y micrófonos. Forman equipos y pasan gran parte de su ocio jugando juntos. También permite conocer gente nueva.
  4. Gráficamente es muy atractivo, con gráficos brillantes, casi de dibujos animados, no tan realista como otros juegos de batalla.
  5. Resulta divertido, con un sentido del humor muy básico. Muchos artículos y disfraces ridículos. El niño también puede realizar diferentes movimientos de baile durante el juego. El de “The Floss”, por ejemplo, inspirado en el video viral del niño bailando con Katy Perry, se convirtió un fenómeno entre los niños.
  6. Las partidas están limitadas en el tiempo, lo que permite que el jugador pueda rectificar las veces que quiera.
  7. Muchos youtubers de referencia hablan del juego y muestran cómo juegan. Si hay alguien relevante a quien le gusta, hará que te aficiones más.
  8. Es gratuito y multiplataforma. Está disponible para videoconsolas, ordenador, tablet y smartphone y uno puede conectarse en cualquier momento.
  9. El desarrollador del juego agrega nuevos elementos, funciones y modos de juego cada semana. Eso significa que siempre hay una nueva razón para volver y jugar.

Los riesgos de un mal uso

1. Gastos injustificados de dinero. El juego es gratis pero, al igual que todas las apps, permite comprar productos virtuales con solo vincular una tarjeta.

2. Agresividad. Si vemos que el efecto del juego en nuestros hijos es positivo no debemos de preocuparnos. La señal de alerta aparece si los efectos que provocan en ellos son negativos: hace que estén enfadados, de mal humor e incluso agresivos”.

Además, a diferencia de otros juegos similares como The Call of Duty (para mayores de 18 años), Fortnite tiene un estilo visual amigable sin representar violencia sangrienta. Hay disparos, pero en un mundo no real, no amenazante.

3. Adicción. Como toda actividad que genera recompensa, puede llegar a provocar un uso abusivo. Aunque Fortnite no contiene sistemas de juego únicos, que lo haga más adictivo que otros videojuegos de acción.

4. Seguridad. ¿Cómo podemos saber con quién habla o juega nuestro hijo? Jugando, cuando tienen poca edad (el juego solo autoriza a partir de 12 años, aunque hay niños de todas las edades) o poca madurez, terminan por relajarse, a hablar con otros jugadores desconocidos, y ahí comienzan los problemas.

5. Efectos secundarios. También están los peligros asociados a esas tres horas que se pasan jugando: sedentario, obesidad, malas posturas o esfuerzo visual.

6. Socialización. Solo puede jugar uno en cada plataforma, por lo que los amigos se están habituando a quedarse cada uno en su casa para poder estar en la misma partida y hablar por los auriculares. Se resiente el contacto no digital, directo entre los niños, para hacer en grupo otras actividades de ocio.

Cómo controlar su uso

1. Limitar las horas de ocio con videoconsolas, ofreciendo otras alternativas no digitales pero recordando los límites innegociables como la comida familiar, estudio y descanso nocturno, intentando evitar el uso de las pantallas una hora antes de ir a la cama.

2. Garantizar su seguridad. Hacerles saber que estamos ahí si notan algo raro, que entiendan que pueden hablar con nosotros de cualquier cosa.

Y explicarles los peligros que implican compartir cualquier tipo de datos con esos jugadores desconocidos que le asocia el juego cuando no está en un equipo con los amigos.

3. Evitar las compras no deseadas. En las consolas y móviles, hay que configurar la seguridad en las compras para que los menores no puedan acceder sin permiso.

Fuente: Bebés y más

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