ARA San Juan

Los primeros análisis de las fotos estiman que el agua entró al ARA San Juan por tres agujeros

El análisis se basa en la hipótesis de que el casco resistente del submarino estaría entero, situación que recién se verificará cuando lleguen las demás fotos tomadas por Ocean Infinity

lunes 19 de noviembre de 2018 - 8:52 pm

Un primer análisis de las fotos tomadas por Ocean Infinity revela que la implosión del submarino ARA San Juan habría sido provocada, en principio, por “tres ingresos de agua de mar”. Luego, el buque habría chocado con la proa en el fondo del mar.

Según informó Clarín, el capitán de fragata, ingeniero y ex jefe de inmersión del submarino San Juan, Horacio Tobías, analizó las fotos y dio una primera hipótesis de qué pasó luego de la implosión del buque el 15 de noviembre de 2017 cuando llegó a una profundidad de 468 metros, pasando la llamada profundidad de colapso.

Se estima que con las 67 mil fotos y videos de alta definición que tomó el robot submarino (y que llegarán el 29 o 30 de noviembre “por valija diplomática” desde Ciudad del Cabo) se podrá hacer un mosaico metro cuadro por metro cuadro de los escombros metálicos que rodean al San Juan en un diámetro de 70 a 100 metros, e incluso tratar de realizar una recreación digital.

La hipótesis más probable de la causa del accidente supone que durante la tormenta del 14 de noviembre entró agua a las baterías de proa por la válvula Eco19, lo que provocó un principio de incendio. El comandante del buque, Pedro Fernández, ordenó luego ir a un plano profundo (40 metros) y después por una chispa hubo una explosión provocada por el hidrógeno de las baterías que mató o neutralizó a la mayoría de los 44 héroes. Luego el submarino se fue a pique e implosionó a los 468 metros de profundidad con una energía equivalente a 2 mil kilos de TNT y 20 minutos más tarde chocó contra el fondo del mar, donde fue hallado a 907 metros.

El experto Tobías estimó que, por la foto difundida, “la vela (torreta) se ve desprendida y casi intacta sin un bollo” y al lado se observa el “quinto cojinete del periscopio de ataque”. En el caso de que dentro de la vela esté arrancada “la garita de escape” -que se une al casco resistente- se habría producido un “agujero terrible”. La “garita de escape” está construida también con chapa de acero resistente de 33 milímetros de espesor y luego se une a la escotilla de salida. La vela está sujeta al casco resistente con “trabas bayonetas”, entre otros mecanismos.¡

El segundo agujero sería el de la puerta externa de proa, que no se ve en las fotos, y el tercero pudo haber sido por la llamada “bocina” de la popa, por donde sale el eje de la hélice. La “bocina” es un sello hidráulico que evita que entre el agua. La hélice se encontró clavada en el fondo del mar y a varios metros del casco resistente.

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