ARA San Juan

Para los peritos navales, reflotar el submarino es imposible

La observación preliminar de las imágenes muestra que, más allá de cualquier predicción, la sección denominada "casco resistente" si bien implosionó, no lo hizo de la manera previsible

domingo 18 de noviembre de 2018 - 8:40 pm

Los más conocidos especialistas en cuestiones navales del mundo aseguran, luego de conocerse las primeras apreciaciones de las imágenes obtenidas por el ROV del buque Seabed Constructor, que rescatar del fondo del mar el ARA San Juan es prácticamente imposible.

Las imágenes muestran, según informó Infobae, que de las tres secciones en las que aparece partido el submarino, una se corresponde con la proa, pero sin ningún contenido interior, siendo que su principal misión es mejorar el rendimiento hidrodinámico de la nave. La segunda es el casco resistente propiamente dicho, sección central en la que se alberga a la tripulación, las máquinas y los comandos de control entre otras cosas. Finalmente el tramo de popa aloja parte del eje porta hélice, el eje propulsor, la hélice y el timón.

Si se considera que submarino completo pesa unas 2.200 toneladas, a la sección central le corresponden 2.000: “Si consideramos ese peso, más el del agua que mantiene inundado el interior del recinto por las vías de entrada de agua observadas en la periferia de la nave, el peso a levantar sería considerable. Además la profundidad a la que se encuentra el ARA San Juan, excede largamente la profundidad máxima de cualquier embarcación de rescate submarina de las que se conocen”, reconoció un ingeniero naval.

Es decir que el problema no es el peso de la nave en sí, sino la profundidad a la que se encuentra: “Resulta imprescindible comprender que una estructura metálica como la del cuerpo principal del San Juan, se comporta como una viga, es decir que si se la toma por el centro, tenderá a flexionar sus extremos. Mientras que si la sostiene por ambos extremos, se hundirá en el centro”, afirman.

Un reflotamiento ideal debería incluir la obturación de las vías de entrada de agua, el vaciado del interior de los espacios inundados y finalmente la recuperación del cuerpo central de la nave mediante un izado con sujeción en múltiples puntos para evitar el colapso.

Actualmente no se conocen casos de reflotamientos a casi 1.000 metros de profundidad, y los especialistas aseguran que tampoco hay equipamiento en el mercado que permita operar a esas profundidades.

Sin bien la Jueza marta Yañez ha indicado que por ahora no piensa autorizar ninguna actividad de extracción de partes del submarino, ni siquiera a la propia Armada, muchos familiares comenzaron a exigir una rápida elevación de la estructura.

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