Opinión

MGMT, en Argentina: una hora de destello y oscuridad

Martín Scoufalos

Periodista especializado en Música. Instagram: @tonifestivalos

martes 13 de noviembre de 2018 - 1:10 pm

Por tercera vez el grupo liderado por Andrew VanWyngarden (guitarra y primera voz) y Ben Goldwasser (teclado maestro y voz) tocó en el Personal Fest. En doce canciones presentaron el disco Little Dark Age y alguno de sus temas más valorados.

El show comenzó con un tema poco explosivo y melancólico, “Weekend Wars”. La voz de Andy se escuchó baja, costaba dilucidar sus palabras. “When You Die” de su disco actual le siguió con más energía y la gente coreando ciertos instrumentales. Una canción que contrasta con sus melodías y sonidos alegres ante una letra y significado oscuro y morboso como la muerte. “Time To Pretend” junto a una visual cautivadora de un juego que tenía de protagonista a un ciervo computalizado corriendo por una pista espacial como si fuese Mario Kart. Este primer plato terminó con “James” una canción calma, somnolienta de su LDA también.

MGMT, en el Personal Fest. Crédito: Twitter Personal Fest

Luego llego la única canción de su álbum Congratulations, esta fue “Flash Delirium”. La más alocada y arriesgada de este. Una canción que va saltando entre la euforia y la parsimonia. Hasta que en la parte final se genera una conjunción de sonido despavoridos unidos a los gritos de Andy. La última parte no genero el clima que genera en estudio pero fue una gran jugada incorporarla al repertorio. A excepción de este tema la banda alternó únicamente entre su primer CD y más exitoso Oracular Spectacular y Little Dark Age. Luego “Time Spent Looking At My Phone”, sensiblera, surreal y precisa en su concepto de la adicción al celular. El tema con el que titularon al álbum llegó y significo la parte más oscura del show. “Little Dark Age” fue bien sombría, y envolvente. La pantalla imitaba un humo rojo tras un fondo negro, y los sonidos eran graves y satánicos.

Contrastaron para cortar la morbosidad con “Electric Feel”, tema radial pegadizo y colorido. “Me and Michael” también acompaño este sentimiento con su letra sobre una amistad y melodía ochentosa seductora para bailar. Una versión prolongada y electrónica de “Kids” su hit más conocido tuvo entre medio un cover de Limahl. Concluyeron con “Of Moons, Birds and Monsters” que nos hipnotizo con su instrumental de más de dos minutos. Una mezcla de guitarras largas al frente, batería con muchos platillos, sintetizadores agudos y sonidos maquinales que parecían producidos por hormigas robóticas. A excepción de un tema el repertorio alterno únicamente entre Oracular Spectacular su primer y más exitoso CD y Little Dark Age.

Fue una presentación aceptable del grupo, tanto por su realización como las excelentes y diversas visuales. Sin embargo, el Personal Fest nos dejó con ganas de más MGMT. Una hora con sólo doce canciones no saciaron a los fans de la banda.

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