Opinión

Mudarse a un parque industrial, un gran salto para las PyMES

Darío Parlascino

Presidente de la Red de Parques Industriales Argentinos

martes 13 de noviembre de 2018 - 11:40 am

Cada vez que visito un parque industrial, me sorprendo al descubrir las grandes historias que hay detrás de cada empresa. Los nombres y los rubros de las industrias cambian, pero todas tienen un denominador común: el trabajo y el esfuerzo empeñado.

Cuando converso con los industriales, la mayoría de ellos me cuenta que debió atravesar duras crisis que lo obligaron a reinventarse e, incluso, a cambiar la dirección de sus negocios. La adaptación a los impredecibles escenarios macroeconómicos de nuestro país es una característica que el industrial local forjó con el paso de los años.

Durante estos encuentros, dialogo también con muchas personas que decidieron radicarse en un parque tras haber sufrido problemas con vecinos en zonas urbanas. En ese sentido, creo que, con el paso del tiempo, las industrias apostarán a estos lugares para evitar correr riesgos infundados, ya que los agrupamientos están especialmente diseñados para ello.

Por otra parte, todos ellos coinciden en que emprender un trabajo industrial requiere de iniciativa y de coraje. Sin embargo, sólo eso no es suficiente: para que una industria perdure en el tiempo, también es necesaria una dosis de orden y previsibilidad. En ese aspecto, la decisión de mudar sus plantas a un parque industrial les dio a los empresarios un salto cualitativo, que les agregó seguridad jurídica y previsibilidad a sus inversiones.

Y estos factores redundan en más beneficios, como ser, por ejemplo, un mejor financiamiento para sus proyectos de crecimiento. Al radicarse en un parque industrial, el empresario asegura la continuidad de uso de su capital en el tiempo, lo que otorga mayor valor a la infraestructura invertida.

También es indudable que la industria va a invertir más y mejor, habiendo políticas claras, no solo de acceso al financiamiento, sino de fortalecimiento y acompañamiento a los distintos sectores. Para seducir inversores debe haber en cada municipio un sector industrial planificado, seguro, y con ventajas comparativas y competitivas. Los gobiernos municipales también deben ser ordenadores de las posibilidades de inversión. Los parques industriales y los planes estratégicos, son un medio hacia el crecimiento sostenible.

Me gustaría terminar con una frase que me dijo un industrial de la Provincia de Buenos Aires hace años y que aún me moviliza: “Invertí tanto tiempo en sacar adelante esta empresa, que veo al parque industrial al que me mudé, como una garantía de que todo ese esfuerzo va a poder llegarle a mis hijos”.

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