Opinión

Cuando Mauricio deforma el “mundo Vidal”

Jorge Molina

Consultor de empresas. Ex Director de Aerolineas Argentinas.

Para opinar sobre algunos temas, la gobernadora María Eugenia Vidal tendría que informarse más allá de lo que le diga el presidente Mauricio Macri. No le debería resultar difícil, en el caso de las cuestiones aerocomerciales, porque ella vive en una base aérea.

martes 13 de noviembre de 2018 - 12:05 pm

“En un momento como éste, en una crisis como la de este año ¿Es justo que se discuta un aumento salarial para un piloto que gana 200 mil cuando un docente gana 33 mil promedio? ¿Por qué un piloto es mas importante que un docente o que un policia o un médico de la provincia? ¿Es justo que tanta gente se quede sin viajar? Todo porque personas que cuando ingresan a la Aerolínea ganan 80 mil pesos hacen un paro”, comentó María Eugenia Vidal, a Luis Majul en el programa “La Cornisa”.

La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal habló de un “Paro Salvaje” que obligó a la Aerolíneas estatal a cancelar 258 vuelos y dejó varados a 30.000 pasajeros.

Los dichos de Vidal provocan varias reflexiones:

> Ella habla y culpa a los gremios aeronáuticos de querer discutir un aumento salarial en un momento de crisis.

Sin embargo, Señora Gobernadora, los trabajadores y sus representantes siempre discuten sus salarios cuando los descubren deteriorados, fundamentalmente, después de una tasa de inflación que no sólo no descendió sino que incrementó la gestión de su socio político, el presidente Mauricio Macri.

> Vidal se ubica en rol de observador y de comentarista, no de gobernante.

El sueldo de los pilotos aerocomerciales, comparados en dólares, es mucho menor que cualquier otro piloto de la región. Lamentablemente para el punto de vista de Vidal, toda la actividad aerocomercial es una suerte de commodity, en cuanto a costos e ingresos. Y gran parte de la estructura de precios y tarifas específicas no la define el Estado argentino, como tampoco puede hacerlo con rubros tan diversos como la actividad marítima de ultramar o el precio de la soja.

> ¿Vidal sabe cuánto cuesta a una familia argentina formar un hijo piloto?

En la Argentina, la formación de los pilotos es privada. No hay escuela pública de pilotos. Para conseguir los certificados correspondientes hay que sumar horas de instrucción. Un piloto de una compañía aerocomercial, el día que llega a sentarse en la butaca, ha invertido -habría que ajustarlo al tipo de cambio actual, una variable muy volátil en la Administración Cambemos- a la paridad de hace algún tiempo atrás, más de US$ 150.000.

En el pasado -hace bastantes años- la formación inicial de pilotos provenientes de familias de bajos recursos ocurría en los Aeroclubes, que a su vez recibían subsidios del Estado Nacional. Estas financiaciones se encuentran suspendidas. Una alternativa era la formación en institutos militares -tanto la Fuerza Aérea como el Ejercito y la Armada Naval tenían escuadras de aviones-. Sin embargo, en la Argentina 2018, los pilotos militares casi no vuelan por falta de aviones y de presupuesto.

Hay una afirmación interesante acerca de la actualidad de Aerolíneas Argentinas: “Desde que asumimos, el Estado le tuvo que poner mucho menos dinero que el que le ponía el kirchnerismo para que funcionara”.

Es verdad que el Tesoro Nacional a reducido los subsidios o aportes de capital al holding Aerolíneas Argentinas/Austral Líneas Aéreas, desde 2016. Pero este recorte no es consecuencia de que las administraciones macristas (Isela Costantini, Mario Dell’Acqua y Luis Malvido) hayan sido eficientes en la administración de los recursos públicos, sino porque condiciones externas a la empresa hicieron mejorar los resultados:

> la transitoria baja del precio internacional del petróleo,
> el dólar barato vigente en el mercado doméstico.

Estas cuestiones no pueden ni deben ignorarlas las autoridades tanto nacionales como bonaerenses.

Vidal utiliza el caso de Aerolíneas para compararlo con el conflicto docente, que ella no ha logrado superar por decisión de Mauricio Macri, según se dice. Cuando ella intentó un acuerdo en niveles razonables, la Presidencia de la Nación se lo impidió porque convenía al discurso oficial del choque, la grieta.

Vidal: “Creo que igual que en el caso de Aerolíneas y gremios docentes uno no puede dejar de pensar en la intencionalidad política: el problema no es que tengan militancia política, sino que mezclan militancia con los días de clase”.

El conflicto de la semana pasada que dejó en tierra a 30.000 pasajeros obliga a señalar con el dedo acusador a los gremios aeronáuticos pero también a los altos directivos de la empresa. En medio de la realización de asambleas de personal, ellos decidieron “cancelar vuelos”, en vez de calmar los ánimos.

Podría acusarse a la conducción de Aerolíneas de haber apostado a “apagar el fuego con un balde de JP1″ (por el nombre del combustible que utilizan los aviones). La acción de la conducción de la empresa fue considerada por los gremios como una declaración de guerra: “Nos quieren tirar en contra a los pasajeros y a la opinión publica”, dijo un alto dirigente gremial mientras ‘se pintaba la cara’.

Recordemos que al reclamo por la reapertura de las paritarias se le sumó el alcance de la cláusula-gatillo que habían arreglado en el más reciente acuerdo salarial, en el caso de que el escenario inflacionario superase el 17% pautado.

¿Cuál era la discusión? Si el arreglo debía incluir o no septiembre, cuando la inflación, una de las más altas del año, alcanzó nada menos que el 6,5% en 30 días.

La gobernadora Vidal tiene demasiados problemas por resolver en la provincia que gestiona, y que aún no descomprimió, tal como el conflicto con los gremio docentes, para buscar involucrarse en otros debates.

Ella ha decidido subirse a una discusión sin mucha información. Probablemente el Presidente de la Nación le aproximó alguna reflexión, pero resulta que es muy mala la que atesora el jefe del Ejecutivo Nacional, pese a que su familia fundó y ha explotado una empresa de charters aéreos, ahora vendida a Avianca.

El fondo del análisis de Macri y Vidal apunta a sumar a la teoría de igualar hacia abajo. Esto es pésimo para una fuerza política que hizo de la ‘meritocracia’ un eje de su discurso en aquellos días cuando prometía cambiar algo de la realidad.

Desde el punto de vista de Vidal, un piloto o un trabajador aeronáutico gana mucho dinero y el docente, el policía o el médico de hospital en la provincia gana poco.

Si Vidal quiere debatir en estos términos, aquí van 2 interrogantes:

> ¿Cuánto se le pagó a Isela Costantini cuando fue despedida por el ministro Guillermo Dietrich? En los estados contables de Austral Lineas Aéreas en el rubro “Honorarios y retribuciones por servicios” se salta de $ 550.775 en el ejercicio 2016 a $ 60.442.056 en el 2017. ¿No es mucho? ¿Cuál fue el motivo?

> ¿Cuánto ganan los ejecutivos de la aerolínea de bandera? ¿Es cierto que ganan el doble de lo que perciben ejecutivos de igual responsabilidad en la gestión privada?

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