Alimentación

Cómo solucionar cinco errores que arruinan tu digestión

Si te sentís pesado después de comer, prestá atención a las siguientes situaciones

jueves 15 de noviembre de 2018 - 7:32 am

Muchas veces creemos estar siguiendo una alimentación equilibrada y sana pero hay varios factores que pueden determinar cómo nos sienta esa comida, que por muy saludable que sea a veces nos provoca malestar, gases o pesadez.

Existen cinco maneras en las que arruinamos nuestra digestión. Mirá cómo solucionarlas:

1. La famosa siesta

Lo mismo pasa cuando cenamos muy tarde y nos acostamos en seguida. Con esto damos paso a que nuestros jugos gástricos tiendan a subir al esófago y provoquen acidez. Cuando estamos derechos, sentados o de pie, los jugos están donde deben para poder realizar su tarea de que los alimentos puedan entrar dentro de nuestro cuerpo y así nutrirnos.

Dormir hace que automáticamente nuestro sistema digestivo trabaje más despacio, así que si hacemos una comida copiosa antes de acostarnos puede hacernos sentir hinchados e incluso llenos la mañana siguiente al despertar. Es recomendable cenar 2-3 horas antes de acostarse.

2. Ejercicio físico de alta intensidad

Aunque no nos sintamos llenos después de comer, es contraproducente ponernos a practicar deporte, ya que el cuerpo necesita su energía y componentes para hacer la digestión. Al hacer ejercicio físico podríamos estar quitándole estos elementos tan necesarios a nuestro sistema digestivo. Esto puede llevar a mareos, calambres e incluso diarreas.

Cuando nos ponemos a hacer actividad física después de comer, la sangre empieza a circular de tal manera que lleva todos los nutrientes y oxígeno a la musculatura, dejando el estómago desprovisto de un flujo constante o en menor cantidad de sangre, ralentizando mucho las digestiones.

3. Beber agua en las comidas

Si necesitamos beber mientras comemos, mejor hacerlo de a sorbos y no tomar vasos enteros de agua cuando estamos tragando comida, de lo contrario estaremos diluyendo demasiado los jugos gástricos y hará que no tengan tanta fuerza para realizar su función.

Tampoco conviene tomar agua fría o con hielo, ya que puede apagar el fuego digestivo que ayuda a “desmenuzar” los alimentos que ingerimos. Es preferible tomar agua a temperatura normal o un poco caliente como en un té o infusión.

4. La fruta mejor sola

Es un grupo de alimentos que se digieren muy rápido, y cuando la consumís seguido de una comida, se queda encima de todo y sus azúcares fermentan , provocando gases e hinchazón de barriga.

Cuando se come la fruta sola (unos 30-20 minutos antes de la comida o 2-3horas después) tu cuerpo la puede digerir de inmediato.

5. No te metas en el agua

Si estás acostumbrado a desayunar y después darte una ducha, o a cenar y luego echarte una agua caliente para relajarte de la tensión del día, probá de cambiar el orden.

Cuando te metés en la ducha, la temperatura de tu cuerpo incrementa y tu sangre se dirige hacia la superficie de tu piel, manos y pies. En vez de enfocarse en la tarea de hacer a digestión, de repente se distrae.

El calor de la ducha hace que el cuerpo regule la temperatura de otra manera permitiendo que el flujo de la sangre se aleje de los órganos vitales y la digestión se ralentiza.

Mejorá tus digestiones

Empezá tus comidas con una buena ensalada o con algún ingrediente en crudo antes de comer lo cocinado. Esto aportará enzimas activas que te ayudarán a digerir mejor el resto de la comida.

Si tenés digestiones muy pesadas, tomá enzimas digestivas para mejorar esta condición, hasta regularlo de forma natural al hacer el cambio de hábitos. Busca opciones naturales como la papaína o la bromelina en tu dietética.

Mantené un tono relajado en la sobremesa y no te sometas a situaciones estresantes que podrían interrumpir tu digestión.

Fuente: CuerpoMente

COMENTARIOS