Belleza

Cómo maquillar tus labios según su tipo

Tips para pintar esta zona de forma correcta y profesional

domingo 4 de noviembre de 2018 - 9:11 am

Para conseguir un look de maquillaje perfecto también es necesario conocer los trucos para pintar los labios. Así, se pueden corregir aquellas imperfecciones en esa zona y lograr un efecto natural usando unos pocos productos.

Hay un tipo de maquillaje para cada uno de los tipos de labios, y es importante saber qué tips existen para cada uno para que resalten y la forma del rostro pueda ser lo más homogénea posible, consiguiendo así un gran equilibrio.

Es recomendable que antes de comenzar a pintarlos se hidraten bien mediante una vaselina o cacao sea cual sea su forma. Posteriormente, después de aplicar el labial escogido, se tienen que quitar los restos sobrantes con un poquito de papel para que no parezcan demasiado pintados y, por tanto, artificiales.

Labios gruesos

Se suele creer que a este tipo les sienta bien cualquier color, sin embargo hay que evitar a toda costa aquellas tonalidades demasiado claras, los brillos y los gloss para no caer en demasiadas exageraciones.

Para comenzar a pintarlos se debe perfilar su contorno siempre siguiendo la línea natural, de tal forma que parezcan visualmente más pequeños. Además, es aconsejable elaborar este delineado utilizando un lápiz un poquito más oscuro que el color de la piel.

Labios finos

Para potenciarlos se debe evitar el delineado por fuera ya que puede crear un efecto demasiado artificial. Usando un perfilador de una tonalidad más natural, como los beige, rosados o de la misma que el pintalabios escogido, se realzarán mucho más.

Al contrario que los labios gruesos, en este tipo de maquillaje lo ideal es aplicar un gloss o un poco de brillo ya que el efecto será mucho más llamativo. Usar tonalidades vivas y evitar aquellas demasiado oscuras u opacas ya que los afinarán.

Labios asimétricos

Sucede cuando el ancho del labio superior o inferior no es homogéneo, aunque lo más habitual es que el superior sea más fino que el inferior. Por ello, lo principal es que con el maquillaje se establezca un equilibrio entre los dos para conseguir una armonía en el rostro, tanto reduciendo como ampliando volumen en uno de los dos labios.

Si se quiere reducir el volumen se debe delinear el labio más grueso por la línea natural del mismo, si por se desea ampliar el volumen se tiene que perfilar el más fino por fuera de su contorno. Los colores que se recomiendan serán los claros, aunque es preferible utilizar dos tonalidades diferentes sin que se note demasiado: una oscura para el labio más grueso y una clara para aquel más fino.

Labios caídos

Se da cuando las comisuras de los mismos van hacia abajo, por lo que se deben corregir las imperfecciones. Lo primero que hay que hacer es delinear con un perfilador en un tono beige o carne el contorno natural de los labios.

Al contrario que con los demás tipos, al llegar a la comisura no hay que seguir la línea, hay que reforzarla hacia arriba. Una vez esté el perfilado acabado se rellenarán las comisuras del color de labial que se haya escogido, aunque es recomendable hacerlo con un pincel para no salirse de la línea.

Boca grande

A pesar de que una boca grande pueda ser atractiva, hay trucos que pueden disimularla y hacer que el exceso se reduzca. Aquellas tonalidades mate, sin brillos, son las más ideales para este tipo.

El truco para conseguir que parezca más pequeña es pintar con el labial que hayas escogido el extremo interior de la boca y aplicar dos capas para que se fije bien. Para crear un efecto más profesional se puede emplear un poquito de gloss o brillo ya que empequeñecerá más la boca.

Boca pequeña

Pueden potenciarse a través de diferentes trucos de maquillaje muy fáciles de hacer en casa. La boca pequeña no implica tener unos labios finos, también pueden ser gruesos, por lo que cualquier color irá de maravilla siempre que se utilice un gloss para potenciar las tonalidades.

Para agrandarla se debe jugar con el delineador para crear un efecto óptico ideal. Se debe alargar ligeramente el labio superior más allá de las comisuras, mientras que el inferior se delineará un poco más abajo del contorno natural (sin pasarse) de tal forma que parezca que el tamaño de la boca es mayor.

Fuente: Bekka

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