Alimentación

Siete alimentos que deberías lavar antes de consumirlos

Es probable que con alguno de ellos ni se te cruzó por la cabeza tener que hacerlo

viernes 2 de noviembre de 2018 - 7:45 am

Existen algunos alimentos o productos que quizá antes no higienizabas antes de comértelos, pero conviene que lo hagas. Mirá siete de ellos:

Refrescos en lata. Este consejo es especialmente interesante si sos de los que tomás directamente del envase. Antes de haber llegado a tu heladera, pueden haber pasado por todo tipo de lugares. A menudo, las latas acumulan suciedad, grasa o cualquier otra porquería que puede acabar en tu líquido.

Hierbas aromáticas. Hay mucha gente que no duda en utilizar el perejil, el cilantro o cualquier otra hierba aromática sin pasarla antes por la canila. Pues bien, no es mala idea lavar un poco las hojitas y tallos que vayamos a utilizar. Pueden contener restos de tierra que, de no ser quitados, es posible que terminen en tus platos.

Palta. Si bien tiene una piel gruesa que la recubre, es mejor lavarla un poco para evitar que haya bacterias o gérmenes en la capa de fuera que puedan acabar, al pelar la fruta, en el interior.

Arroz. Especialmente cuando el paquete ya está abierto, está expuesto a todo tipo de bacterias y gérmenes que es mejor evitar. Al lavarlo eliminaremos posibles impurezas y quitaremos el exceso de almidón que pueda haber en los granos.

Marisco. Da igual que se trate de mejillones, almejas o navajas. Pueden venir con impurezas en el propio agua que traen o incluso arena o tierra. Lavándolos evitaremos que cualquier tipo de bacteria entre en nuestro organismo.

Legumbres cocidas. Las alubias, lentejas y garbanzos que se venden en tarros o latas resultan muy útiles porque nos evitan el proceso de cocción. Pero no basta con quitarles el líquido en el que vienen, sino que hay que pasarlas por la canilla para quitarles el sabor secundario que deja ese conservante y poder disfrutar de ellas en todo su esplendor.

Conservas. El  exterior puede acumular impurezas, polvo o suciedad por el simple hecho de permanecer en cajones o estanterías durante un prolongado periodo de tiempo. Antes de abrirla, mejor limpiar la lata por fuera para evitar que la suciedad se cuele en el interior.

Fuente: Cocinatis

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