Copa Libertadores

Hazaña de River: en un final polémico, dio vuelta la serie 2-1 y clasificó a la final

El partido se juega en el Arena do Gremio, con el arbitraje del uruguayo Andrés Cunha y televisación de Fox Sports 2

martes 30 de octubre de 2018 - 6:04 am

River Plate logró una hazaña histórica difícil de igualar: terminó dando vuelta la serie ante Gremio por 2-1 con un final más que polémico, a la altura de lo que fue una bochornosa edición de la Copa. Gomes adelantó a los locales en el primer tiempo y parecía definir la suerte del Millonario, pero en el cuarto final logró marcar dos goles: Borré de cabeza puso el empate y Pity el segundo de penal. El VAR fue protagonista por la mano indetectable que derivó en la pena máxima.

El primer tiempo le resultó siendo injusto a River. Desde el comienzo intentó imponer las condiciones ante un rival que salió a jugar de la misma manera que en el Monumental -se veía venir tras repetir equipo, salvo Kannemann- y con una cancha que no ayudó por su mal estado.

Algunos pases filtrados de Quintero generaron peligro, pero lo más destacado para los de Gallardo llegó desde larga y media distancia. Ponzio y Palacios, en dos oportunidades, pudieron abrir el marcador. Sumado a las dificultades tácticas, el capitán salió lesionado y el juvenil terminó con molestias.

El que terminó festejando otra vez fue Gremio, que a los 35 minutos logró salir por primera vez. Tras un córner, la pelota le quedó en la esquina del área a Leo Gomes, quien remató con un leve desvío de Pratto y abrió la cuenta.

El complemento se le dificultó el doble al equipo de Gallardo por el poco fútbol. No encontró los caminos ante un equipo con mucho oficio que planchó el partido y se comió varios minutos. Los minutos pasaron, la lluvia llegó a Porto Alegre y parecía que los de Nuñez se quedaban otra vez en las puertas de la final como en la edición pasada.

El equipo de Renato Gaúcho hizo un papel defensivo impecable con Geromel como estandarte, pero en ataque reprobó otra vez como en la ida. El 1-0 era demasiado premio para los brasileños, que no lograron sentenciar la serie de contragolpe o de pelota parada, y River logró el empate a los 36 minutos.

Luego de una cantidad incontable de centros que los brasileños despejaron, Rafael Santos Borré logró conectar un envío para darle una pequeña esperanza al Millonario. Había partido porque dos goles de visitante clasificaban a la final a los argentinos.

En el final llegó la polémica, algo que ya es casi cotidiano en la Copa Libertadores. El árbitro Cunha fue avisado por el VAR de una mano de Bressan que nadie notó, ni en la cancha ni en la transmisión. El uruguayo cobró correctamente el penal y expulsó al jugador, pero el defensor de Gremio se volvió loco y agarró del cuello al juez.

El partido se demoró varios minutos hasta que Cunha no tuvo dadas las condiciones de la seguridad para lo que restaba del partido. Todo Gremio se le fue al humo en reproches ante lo que sentían una injusticia. En medio de la polémica estaba el penal que debía ejecutar River. Pity Martínez se hizo cargo de una bola de fuego que logró convertir en gol y pasar al frente 2-1.

13 minutos de descuentos fueron los que se adicionaron; no solo por la situación del penal, sino porque Gremio hizo tiempo todo el partido. Con la eliminación y los minutos restantes, volvieron las pelotas y los alcanzapelotas para ayudar a los jugadores a intentar marcar otro gol, pero jamás encontró la manera ante tanto frenesí.

Viendo la serie entera, el Millonario buscó más la clasificación que un Gremio que jugó a su manera, respetable, pero que terminó siendo muy amarrete y se le escapó el boleto a la final en el epílogo. Ahora los de Gallardo esperarán a Palmeiras o a Boca Juniors, en lo que sería un Superclásico histórico.

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