Salud

Nuevo estudio: encuentran “metales inesperados” y peligrosos en piercings

El estudio fue llevado a cabo por la Universidad de la UBA sobre los piercings de 16 adolescentes

sábado 27 de octubre de 2018 - 1:20 pm

Según un estudio de la facultad de Odontología de la UBA existen “metales inesperados” en piercings, como titanio y aluminio, y otros como el hierro, cobre, níquel, molibdeno y cromo cuyos porcentajes no cumplen con las normas ISO para el acero quirúrgico, lo que favorece su corrosión al tomar contacto con saliva o sangre.

El estudio dirigido por Daniel Olmedo, investigador del Conicet en el Laboratorio para el Estudio de Biomateriales de esa facultad y publicado por la Agencia CyTA de la Fundación Leloir, detectó una “composición química distinta a la esperada”.

“Sorpresivamente, los porcentajes de hierro, cobre, níquel, molibdeno y cromo, entre otros elementos, no se correspondieron con los indicados por la norma ISO (5832-1) para el acero quirúrgico”, destacó Olmedo.

Para el estudio, un grupo de dieciséis adolescentes atendidos en la clínica de la facultad de Odontología cedió la joyería que habían usado durante un período de 5 a 48 meses. Además los científicos encontraron irregularidades y constataron la corrosión del metal junto a imperfecciones en piezas nuevas que sirvieron de comparación.

“La inadecuada composición química de la joyería o los defectos de superficie, como rayaduras, depresiones y bordes irregulares, pueden favorecer la corrosión”, explicó Olmedo.

Por eso, enfatizó que las aleaciones “deben cumplir la norma ISO 5832-1, si bien ningún metal o aleación es completamente inerte cuando está en contacto con los tejidos y fluidos orgánicos, como saliva o sangre”. Olmedo puntualizó que “sería muy conveniente que la manufactura y venta de piercings esté reglamentada, como en Estados Unidos”, por lo que recomendó “comprarla en comercios habilitados y exigir un certificado que avale la composición del material”.

Entre los más aptos, mencionó el acero quirúrgico “verdadero”, el titanio de grado quirúrgico, el oro (14 Karat o superior, blanco o amarillo, libre de níquel), el platino y el niobio, según la norma que sustenta la ley federal estadounidense.

Olmedo recalcó que la American Dental Association desaconseja los piercings, debido al riesgo de complicaciones como hemorragias, infecciones, desgarros y trastornos por lesiones nerviosas. Y que los iones o las partículas liberadas de la superficie metálica “podrían explicar las lesiones que presentaban los jóvenes que consultaron, como inflamación, enrojecimiento, elevación y cambios de color del tejido”.

Del trabajo, publicado en “Clinical Oral Investigations”, también participaron, entre otros investigadores de la misma Facultad: Mariela Domingo y Tammy Steimetz, de la Cátedra de Anatomía Patológica; Liliana Ferrari y Patricia Sebelli, de la Cátedra de Odontología Integral de Niños.

Fuente Télam

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