Policiales

La pista narco detrás del crimen del empresario italiano

El hombre había sido detenido en 2016 en una causa por drogas, pero luego fue sobreseído. Viajó 16 veces a Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay y España

viernes 26 de octubre de 2018 - 1:51 pm

El cuerpo de Vittorio Piva apareció hace una semana en unos pastizales de un campo de Zárate. El empresario de 46 años estaba desaparecido desde el 12 de octubre y fue encontrado calcinado y boca arriba. Al darlo vuelta, los investigadores descubrieron cuatro impactos de bala en la espalda. La principal hipótesis hoy es la de un ajuste de cuentas narco.

Según informó TN, el hombre había sido detenido el 25 de febrero de 2016 en una causa por drogas, pero luego fue sobreseído. Ese día fue encontrado junto a dos personas más, G.G., de 57 años, y C.A.C., de 28 años, cuando viajaban en un taxi. Un equipo de la División Robos y Hurtos de la PFA los acusó de tocar timbre en una casa para esconder droga. El taxista negó esa versión: declaró, como testigo, que los agentes lo obligaron a frenar el auto antes de que sus pasajeros bajaran.

Por ello, el juez federal Daniel Rafecas, por pedido de la fiscalía interviniente, resolvió anular el acta por la contradicción entre los oficiales y el testigo, aceptó sobreseer a Piva y sus dos acompañantes y denunció a los integrantes de esa brigada ante su par Rodolfo Canicoba Corral.

Una de las primeras cosas que hizo el empresario tras ser sobreseído fue viajar a Bolivia, donde vive su pareja brasileña. Hasta el 12 de octubre de este año, cuando fue visto por última vez con vida, cruzó 16 veces la frontera argentina: 7 veces a Bolivia; 4, a Brasil; 3, a Uruguay; 1, a Paraguay; y 1 a España. Los viajes no siempre fueron ida y vuelta: a veces salía por Bolivia y entraba por Brasil o al revés.

El 18 de julio de este año, cuando pasó el sector de Migraciones en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Piva declaró que vivía en la avenida Rivadavia 3520, de la ciudad de Buenos Aires, pero en los últimos días, cuando el equipo de la PFA buscó en la base de datos su domicilio para allanarlo, figuraba otro en la calle Lavalleja 122. Estaba cerrado.

Los investigadores están convencidos de que Piva no era un empresario sojero sino que analizan un crimen que tiene un claro sello mafioso.

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