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Fotos | Las siete maravillas subterráneas del mundo

Existen lugares únicos a varios metros del suelo. Bodegas, hoteles, restaurantes y otros espacios especiales no aptos para claustrofóbicos

jueves 25 de octubre de 2018 - 5:03 pm

Bodegas excavadas en la roca que sirvieron de refugio durante la guerra, cuevas históricas convertidas en restaurantes de lujo, suites que antes fueron las galerías de una mina, acueductos subterráneos que llevan a bellos aljibes y ciudades enteras escondidas a varios metros del suelo. Los mejores planes para una escapada diferente están bajo tierra.

Chafariz da Mae de Agua (Lisboa)

Nuestro recorrido comienza bajo el depósito que hoy acoge el Museo del Agua de Lisboa. A través de un acueducto subterráneo del siglo XVIII, el único gran acueducto construido a la manera romana que puede visitarse actualmente, con 58 kilómetros de canales y galerías (12 de ellos transitables) y que abastece a fuentes, palacios, conventos y hospitales de toda la ciudad, llegamos a uno de los aljibes más singulares de Europa. Cerrando uno de estos canales se encuentra Chafariz da Mae de Agua, una vinoteca única cuyas mesas se disponen en varios niveles respetando la arquitectura original del depósito de agua, y donde se puede comer o cenar a base de petiscos y vinos portugueses.

Derinkuyu (Turquía)

Derinkuyo es la ciudad subterránea más profunda de la Capadocia turca. Fue descubierta en 1963 y es uno de los lugares excavados bajo tierra más impresionantes del plantea. Su laberíntica red de túneles y galerías recorre todo tipo de salas construidas en el subsuelo. En esta urbe atípica, alejada de la luz del sol pero sorprendentemente funcional, encontramos establos, almacenes, bodegas, pero también iglesias y zonas residenciales en las que llegaron a vivir hasta 20.000 personas. La metrópoli fue abierta al público en 1965, aunque actualmente sólo el 10% de esta capital escondida en las profundidades de Turquía es accesible y está disponible para el turismo.

Bodega de Los Secretos ( Madrid)

Haciendo una pequeña parada en la Guerra Civil, La Bodega de los Secretos nos sirve de máquina del tiempo para llegar hasta la época de los templarios. Este rincón que pasó desapercibido a las tropas de Napoleón, se muestra ahora al público foodie de Madrid como un restaurante que apuesta por una cocina mediterránea basada en el producto de temporada y el sabor asiático. Los misterios de la gran guerra española, cuando esta antigua bodega sirvió de refugio contra los bombardeos y sus pasadizos clandestinos fueron utilizados por los comerciantes del siglo XVII para evitar el impuesto por vender mercancía dentro de la ciudad, quedan descubiertos en un laberinto de hornacinas de ladrillo cocido en las que antaño reposaron los vinos y donde ahora se disponen las mejores mesas, aprovechando la intimidad natural del espacio.

Minas de sal de Wieliczka (Polonia)

Muy cerca de Cracovia se encuentra una de las mayores curiosidades subterráneas del planeta: las minas de sal de Wieliczka. Explotadas desde el siglo XIII, hoy son una de las atracciones turísticas más interesantes de esta región polaca. Pasadizos y grandes salas horadadas en la sal y esculpidas por el hombre sorprenden al viajero que se atreve a penetrar en estas cavidades creadas a más de 320 metros bajo tierra y que tienen una longitud de más de 300 kilómetros (aunque solo se pueden visitar cuatro de ellas), en las que además de las instalaciones mineras encontramos capillas y hasta un impresionante lago subterráneo.

Los Majuelos (Jaén)

No sólo Madrid o Toledo. Toda España parece estar comunicada bajo tierra mediante pasadizos, galerías, cuevas y bodegas subterráneas. En el pueblo de Pegalajar, en Jaén, lo saben a ciencia cierta. Los Majuelos es un claro ejemplo de lo que la naturaleza es capaz de poner al servicio del hombre. En el exclusivo escenario de una cueva natural abovedada, abierta en la roca caliza durante el neolítico y sin incursión humana hasta ese momento, se encuentra un gran espacio de unos 1.000 metros cuadrados que hoy sirve de salón a un hermoso restaurante que celebra bodas y conciertos, donde podemos admirar las estalactitas, estalagmitas y columnas, mientras degustamos el exquisito menú dispuesto por el chef.

Montreal Underground City (Canadá)

No es nada fácil vivir a 30 grados bajo cero, por eso algunas ciudades con temperaturas extremas optan por construir un mundo paralelo en el que la vida transcurra de una manera más amable durante los meses invernales. Toronto y Montreal son dos ejemplos de ello. La última alberga la mayor ciudad subterránea del mundo, La Underground City de Montreal, que abarca unos 30 kilómetros de extensión y sus orígenes datan de 1962. Actualmente cuenta con diez estaciones de metro, dos terminales de autobuses, 1.200 oficinas, alrededor de 2.000 tiendas (incluyendo dos grandes almacenes), 1.600 viviendas, 200 restaurantes, 40 cines y otros lugares de ocio y entretenimiento, siete hoteles, la Universidad de Quebec en Montreal y el campus de la Universidad de Montreal, el Parque Olímpico, la Plaza de las Artes y tres salas de exposiciones: la Place Bonaventure, el Centro de Convenciones (Palais des Congrès de Montréal) y el Centro Olímpico. ¿Quién necesita salir a la superficie?

Desert Cave Hotel (Australia)

Coober Pedy no es un asentamiento minero cualquiera. Se encuentra situado en pleno desierto australiano, donde las condiciones climatológicas son duras y los ciclones, por pequeños que sean, demasiado constantes. Por eso los trabajadores optaron hace mucho tiempo por enterrarse con sus familias bajo las colinas, a gran profundidad y aprovechando antiguos corredores excavados para extraer ópalo. Primero se llevaron con ellos las viviendas y más tarde las iglesias, los restaurantes, los comercios e incluso las galerías de arte. En este lugar se encuentra actualmente el único hotel subterráneo del mundo. En el Desert Cave Hotel se puede vivir hoy la experiencia de dormir bajo tierra, sin sonido ni luz natural, sin calor ni humedad, en un lugar donde parece que el tiempo se detiene.

Fuente 20minutos.es

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