Sexualidad

Estos fueron los anticonceptivos más absurdos de la historia

Las técnicas más extrañas a lo largo de las décadas

miércoles 24 de octubre de 2018 - 7:38 am

A lo largo de la historia, la sabiduría popular e incluso los médicos han ideado anticonceptivos orales de dudosa o nula efectividad. Muchos contenían aceites, frutas, semillas, raíces y otras partes vegetales que de ningún modo evitaban la concepción.

El griego Soranus (138 -98 a.C.), uno de los médicos de la antigüedad más preocupados por la anticoncepción, fue el padre de algunos de los remedios más absurdos. Por ejemplo sugería a las mujeres que recogieran el agua que desechaban en las herrerías para enfriar el hierro candente y que la bebieran tras el coito. También en la Antigua Grecia se creía que si una brincaba y estornudaba después de tener sexo, evitaría que el esperma entrara al útero.

Los egipcios fueron los primeros en usar métodos anticonceptivos de barrera. El más famoso de ellos fue la mezcla de excrementos de cocodrilo con miel. Esta técnica se le colocaba a la mujer en la vagina para impedir el paso de los espermas.

Antes de que existirá el preservativo, las personas usaban intestinos de animales para protegerse. Por lo general eran de cerdos y debían remojarse en leche caliente antes de usarse.

Durante el oscurantismo se creía que si una mujer se amarraba los testículos de una comadreja en la pierna se protegería de los embarazos.

En el siglo XVI, los canadienses creían que si molías los testículos de castores y lo mezclaban con alcohol, se impedían los embarazos.

Este también era un método de barrera y consistía en partir un limón por la mitad, quitarle la pulpa, y la cáscara introducirla por la vagina. La cáscara impedía el paso del esperma y el ácido del jugo funcionaba como espermicida.

Anteriormente las mujeres usaban la cáscara de la planta de opio como un diafragma  o se introducían las flores por la vagina para evitar el embarazo.

En los años 900 a.C., los médicos chinos recomendaban a las mujeres comer 16 renacuajos fritos en mercurio después de las relaciones sexuales. Este método en realidad era un veneno que  no permitía embarazarse y además dejaba estériles a las mujeres. También dañaba los órganos y podía causar la muerte.

Hace 60 años, la Coca Cola fue una bebida muy solicitada por las mujeres como método anticonceptivo: introducían el líquido por su vagina y decían que su azúcar hacía explotar las células del semen.

Fuente: Culturizando

 

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