Psicología

Siete formas de manejar los altibajos emocionales

Consejos para cuidar nuestra salud mental cuando se producen estos desequilibrios

lunes 22 de octubre de 2018 - 7:03 am

Saber gestionar los altibajos emocionales implica adoptar estrategias contra la inestabilidad de este tipo, y adaptarnos del mejor modo posible al entorno y a la vida en general.

Para generar un equilibrio, existen algunas técnica que podemos usar además de contar con el trabajo de un profesional de la salud mental si se lo considera necesario.

1. Fijate qué situaciones alimentan los altibajos

¿Esta inestabilidad emocional aparece en cualquier situación, o permanece vinculada a un contexto o ámbito determinado? La respuesta te puede dar claves sobre hasta qué punto los altibajos son facilitados por elementos de tu entorno.

2. Informate sobre el trastorno bipolar

Tal y como ocurre con cualquier tipo de trastorno psicológico, solo puede ser diagnosticado por profesionales e la salud mental a través de evaluaciones personalizadas.

Se caracteriza por etapas de manía, en las que prima la euforia y un extremado optimismo y motivación, con otra de tipo depresivo. Estas etapas suelen ser largas (de varios días seguidos, o semanas), y los síntomas son muy extremos y relativamente independientes de lo que nos ocurra.

Si los altibajos no son extremos y no duran más de un día, no hay ningún motivo para pensar que este puede ser el fenómeno que nos afecta, mientras que en el caso contrario es recomendable asistir a una evaluación psicológica para ver qué ocurre.

3. Dormí y comé bien

En muchos casos, la inestabilidad emocional se debe a la frustración potenciada por una mala condición física. Las personas que no pueden asumir bien el coste de energía que les pide su vida diaria suelen presentar niveles más altos de ansiedad, lo cual hace que reaccionen de un modo más extremado a los estímulos negativos.

Por eso, dormir lo necesario y cuidar la alimentación favorecerá que no ocurra ese déficit de energía, lo cual se plasma en el estado emocional.

4. Aprendé a rodearte de las personas adecuadas

Es importante tener claro que si una relación no nos hace sentir bien, es totalmente legítimo cortar con ella, aunque sea de manera transitoria hasta que nos recuperemos.

5. No fuerces la aparición de otras emociones

Si intentas “obligarte” a sentirte de otra manera, eso solo te causará frustración. Es más útil influir indirectamente en cómo te sientes exponiéndote a entornos que transmitan la manera en la que te querés sentir.

6. Date un tiempo para desconectar

Entrar en una fase en los que dejan de tener importancia las ideas que nos obsesionan y los entornos que nos bombardean con motivos para preocuparse es muy positivo.

7. Acudí al psicólogo

El ámbito de las emociones funciona a través de procesos que no dependen de nuestro control voluntario, y solo podemos influir en él de manera indirecta, modificando nuestra manera de relacionarnos con el contexto. En esto último, la terapia psicológica funciona muy bien.

Fuente: Psicología y mente

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