Política

Sospechas de corrupción: tres cosas que no sabías de Claudio “Chiqui” Tapia

miércoles 19 de diciembre de 2018 - 2:28 pm

Cuatro años atrás, nadie hubiera apostado a que el entonces presidente de Barracas Central, un club de la tercera categoría del fútbol argentino, se convertiría en el sucesor de Julio Grondona al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Tapia no ocultó en sus inicios su admiración por el dueño del anillo “Todo pasa”: en una entrevista en 2015 con DeporTEA, Tapia llegó a decir que defendía “la cultura grondonista a muerte”. En esa misma entrevista, aseguró: “Soy lo que soy gracias a Julio Grondona”. Hoy, el tiempo pasó, los escándalos de corrupción acorralaron al fallecido ex titular de la AFA y “Chiqui” se cuida de repetir estos elogios.

Tapia comenzó a construir su poder dentro del fútbol argentino gracias al padrinazgo del líder de Camioneros, Hugo Moyano. “Chiqui” se casó con Paola Moyano, hija del gremialista, y de esa relación nacieron cuatro hijos y una estrecha confianza con el ahora presidente de Independiente, que alimentó su crecimiento dentro de la estructura de la AFA.

Sin embargo, reducir la imagen de “Chiqui” Tapia a su rol dentro de Barracas Central y la AFA sería una simplificación. A continuación, repasaremos una serie de episodios que dejaron a Tapia en el ojo de la tormenta y que, a su vez, sirven para conocer su poder de influencia, que se extiende más allá de las canchas de fútbol.

1- Vínculos con un presunto “testaferro” de la política

Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino

El 16 de diciembre del 2016, Tapia nombró como vicepresidente de Barracas Central al dirigente santiagueño Pablo Toviggino. Luego se convertiría en Secretario Ejecutivo de la Presidencia de la AFA, de la mano de “Chiqui”.

Se trata de un nombre poco conocido por el público que sigue el fútbol, pero que todos reconocen dentro de AFA y de la política. De hecho, en septiembre de 2017 Toviggino fue denunciado por formar parte de una organización que usurpa campos que son utilizados para el ingreso de droga al país.

Pero no es la única denuncia que pesa sobre este hombre de hiperconfianza de Tapia. En diciembre de 2015, y en vísperas de la elección empatada en 38 votos, fue denunciado penalmente por comprar voluntades. El denunciado desmintió en una entrevista radial que quisiera favorecer la candidatura de Luis Segura: “Desconozco totalmente la denuncia, es casi gracioso, hago fuerzas para no reírme”.

Toviggino es un hombre conocido en Santiago del Estero. De hecho, los medios de comunicación locales Arena Política y Código Rojo lo señalaron como “testaferro” de Daniel Zamora, hermano de Gerardo y ex gobernador de Santiago del Estero en el manejo de tierras fiscales.

2- De los dos lados del mostrador

“Para entender hasta dónde llega el poder de Tapia no tenés que perder de vista su rol en CEAMSE”, explicó un dirigente de un club de Primera a Nexofin. En 2015, el juez Martínez de Giorgi abrió una investigación contra Tapia luego que se conociera que, pese a ser vicepresidente de la empresa pública CEAMSE, estaba cobrando un sueldo de una compañía privada a la que debía controlar. “Chiqui” fue denunciado por estar de los dos lados del mostrador: por un lado, se desempeñaba como Coordinador General de la Unidad de Inspección de la CEASME y, por otro, cobraba un sueldo de IPSA AMBIENTEAL S.A., compañía a la que debía controlar desde el organismo público que presidía.

Debido a este doble rol, Tapia fue denunciado en 2015 ante la Justicia por “incompatibilidad de funciones” y la causa recayó en el juzgado federal de Martínez de Giorgi.

3- CEAMSE como plataforma política

La Justicia, a la vez, abrió ese mismo año una investigación en su contra por haber hecho ingresar a la estructura del CEAMSE a presidentes de clubes del Ascenso que luego respondieron a sus intereses dentro de la AFA.

Según la denuncia realizada por la diputada Graciela Ocaña, Tapia hizo ingresar al CEAMSE a Fabián Lovato, presidente del Club Atlético San Telmo; Jorge Milano, presidente del Club Villa Dálmine; y Francisco Javier Marín, vicepresidente 1° del Club Atlético Acassuso. Lo curioso es que estas personas también ocupaban cargos fundamentales en diversas mesas directivas dentro de la AFA: Milano integraba la categoría de los clubes de la Primera B Nacional, mientras que Marín hacía lo mismo en la categoría de los clubes de la Primera B. Como un calco de los anteriores dos, Lovato integraba la mesa directiva de la categoría de los clubes de la Primera C.

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