Televisión

La desconocida historia de Marixa Balli con Rodrigo Bueno

Durante su paso por el programa Podemos Hablar, la bailarina recordó una insólita anécdota que ocurrió cuando salía con el cantante cordobés

domingo 7 de octubre de 2018 - 8:40 am

Mucho se dijo sobre la apasionada historia de amor que Marixa Balli mantuvo con el carismático cantante cordobés Rodrigo Bueno. Incluso una canción inmortalizó la relación entre ellos. Pero este sábado, la bailarina narró un capítulo desconocido hasta el momento.

Durante su participación en el programa PH, Podemos Hablar, la vedette contó una anécdota desconocida que dejó perplejos a su conductor, Andy Kusnetzoff, y a todos los presentes. Según su relato, en una ocasión Rodrigo la dejó toda la noche esposada a una silla en un hotel.

“Me contaron que en uno de esos juegos él te había atado, luego se habría ido y se olvidó de vos”, le dijo Kusnetzoff. Ella le dijo que la historia era parcialmente cierta, pero no ocurrió en el marco de un juego sexual, como intuyó el periodista.

“No lo quería acompañar a unos shows que él tenía un viernes a la noche. Le dije ‘me voy de joda con mis amigas’. Cuando me preguntó a dónde íbamos le respondí ‘vamos a comer y después para allá’ Yo soy muy de gesticular, entonces me agarró una mano y me dejó esposada“, recordó Marixa.

Ante la mirada atenta del resto de los invitados, la bailarina continuó: “Me llevó al lobby y me esposó a una silla, para que me acompañaran si tenía que ir al baño. Quiso ser generoso… Creo que su micro se fue a las 10 y volvió a las 7 de la mañana. Estuve todo el tiempo ahí… Una vez se lo conté a su madre. Mi relación con él fue un capítulo aparte en mi vida”, aseguró.

También recordó una oportunidad en la que fue a un cumpleaños con Rodrigo y no terminó de la mejor manera. “Tenía un vestido divino para ir a esta fiesta fantástica de Gary, un cantante cordobés. Me había llevado un vestido dorado soñado y esas cosas lo transformaban. Era muy celoso, pero qué me importaba, si era semejante bombón”, dijo.

Según contó la bailarina, cuando él vio cómo le quedaba el vestido, tomó una tijera y lo cortó: “Llegué a la fiesta en jeans y él divino, de smoking. Cuando nos vieron en la fiesta él dijo: ‘Lo que pasa es que a Marixa no le parecía muy importante este evento así que vino así, como llegamos del avión’. No lo podía creer, encima me hizo quedar mal… Era una forma de juego que teníamos”.

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