Belleza

Cómo maquillarse sin exagerar

Creá looks sencillos y naturales respetando tus rasgos

domingo 7 de octubre de 2018 - 7:16 am

Uno de los errores más comunes que se comete en el mundo del maquillaje es sobrecargar el rostro de manera innecesaria y con toda clase de productos. Existen looks complejos y elaborados en los que la piel y los ojos no se ven toscos o recargado.

Para lograr un resultado bonito es importante conocer las diferentes técnicas que existen, así como la variedad de formatos de los productos y, sobre todo, practicar mucho.

Si no tené formación en maquillaje pero queés empezar a tener una base para poder crear looks sencillos y naturales, primero debés conocer tu piel y las facciones de tu rostro. La clave para que tu look no quede exagerado o fuera de lugar está en que este resalte, complemente y armonice, de forma natural, todos tus rasgos. Si no sabés muy bien por dónde empezar prestá atención a los siguientes consejos y trucos.

Primero de todo, cuidá tu cutis

Algo indispensable para que tu rostro no se vea recargado o exagerado es cuidar la piel. Exfoliarla, limpiarla e hidratarla a menudo marcarán una diferencia y hará que el maquillaje que apliques sobre ella quede bonito e integrado. Siempre se recomienda, una vez por semana, una exfoliación intensa para retirar pellejitos y, dentro de la rutina diaria, incorporar un hábito de limpieza e hidratación adaptado al tipo de piel.

Teniendo en cuenta la clase de cutis que tengas, para maquillarse correctamente con la base y hacer que tu look no se vea muy recargado, escogé siempre el formato que más se acomode a tus necesidades. Actualmente, existen bases de maquillaje en formato líquido, crema y en polvo, siendo las primeras ideales para pieles secas y la última para pieles más grasas.

¿Cómo maquillarse la piel?

Después de que hidrates bien tu piel y el contorno de los ojos, tenés que maquillar tu rostro con una base de maquillaje de cobertura ligera para evitar el efecto máscara. Si optás por una base en formato polvo, aplicalos con una brocha dando movimientos circulares y, si escogés una base líquida o en formato crema, lo ideal será que la apliques con los dedos o con una esponja de maquillaje previamente humedecida. La ventaja de colocar el producto sobre la piel con esponja o directamente con los dedos es que el acabado será mucho más natural y la base se fundirá a la perfección con tu color de piel.

También, prestá atención a que el tono de tu base, así como del corrector que utilices, son del mismo tono que tu piel. De esta manera evitarás el efecto máscara o el efecto panda en los ojos. Para el corrector, limitate a escogerlo en uno o dos tonos más claros que el de tu base de forma que luego, cuando integres ambos colores, no exista un contraste muy grande entre ellos. En cuanto al orden de aplicación, si utilizás base en polvo, usá primero el corrector para luego sellarlo con la propia base; por el contrario, si utilizás base fluída o en crema, primero aplicá esta y luego el corrector. Es fundamental, a la hora de maquillarse, difuminar todos los productos del rostro hacia el cuello para evitar cortes o manchas.

Otro de los productos que más se utilizan en el maquillaje del rostro y con los que también se cometen muchos errores haciendo que el resultado final quede exagerado y nada natural son los polvos bronceadores y el colorete. La función de estos productos es proporcionar al rostro una tonalidad cálida y sutil que realce y complemente el color natural de la piel. Si deseás usar un bronceador, podés elegirlo en formato líquido, crema o en polvo, pero aplicalo siempre según tu estructura facial. Para acertar con el tono, nunca escojas unos polvos mucho más oscuros que tu color de piel pues, con tal de que tengan un subtono cálido y estén dos o tres tonos por encima, será suficiente y el resultado será muy natural.

Para el colorete, si no querés acabar con un maquillaje que recuerde a la clásica muñeca de porcelana, aplicalo siempre con una brocha suelta. Este tipo de brochas tienen la ventaja de repartir el pigmento de forma uniforme por toda la mejilla para así evitar borrones o manchas de color. Para aplicarlo correctamente y lograr un acabado sutil en la mejilla, sonreí y maquillá desde la mitad exterior de la mejilla hacia fuera. Difuminá el producto hasta las sienes para integrarlo junto al bronceador, en caso de utilizarlo, y de esta forma estarás emulando a la perfección el sonrojado natural de las mejillas.

Cejas naturales, ojos discretos y labios definidos

Las cejas son, junto al pelo, uno de los elementos más importantes a la hora de enmarcar el rostro y darle armonía. Si querés conseguir un maquillaje perfecto, natural y que no se vea sobrecargado, olvidate de experimentos. Para pintar tus cejas, respetá su forma natural y siempre utilizá un producto que sea de su mismo color y que no las remarque en exceso, como puede ocurrir con el color negro. Si tu cabello es muy oscuro, usá uno o dos tonos por debajo del tuyo para no acabar con unas cejas demasiado agresivas. Creá trazos finos, construí la ceja poco a poco y limitate a rellenar los posibles huecos que tengas.

Para el maquillaje de ojos, lo mejor para no acabar con un look demasiado exagerado, siempre es elegir tonos neutros que marquen un poco la cuenca, den profundidad a la esquina exterior del ojo e iluminen el párpado móvil y el lagrimal. Si querés algo más natural y no tenés ganas de utilizar sombras de ojos, utilizá un lápiz de ojos para crear un eyeliner a ras de pestañas y un poco de máscara y estarás perfecta. La mirada cambia mucho si posee unas pestañas voluminosas y largas así que escogé una buena máscara que consiga peinar y alargar sin dejar residuo o grumos.

Por último, para rematar con tu maquillaje natural, tan solo te queda maquillar los labios. Exfolialos bien antes de aplicar ningún producto encima para evitar pequeños pellejitos e hidratalos bien para que se vean jugosos y lisos. Si decidís pintar tus labios con un color fuerte, nunca los delinees más allá de sus bordes naturales y respetá siempre su forma natural. Para un look más natural, podés aplicar brillo de labios con color y ya estarás lista para lucir un maquillaje trabajado pero sencillo y natural.

Fuente: Bekia

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