Psicología

Cómo prevenir la violencia en el deporte infantil

Señales de alerta y qué actitud deben tomar los padres

viernes 5 de octubre de 2018 - 7:21 am

Lo que se siembra en la infancia se recoge en la adolescencia, la juventud y la edad adulta. La actividad física durante la etapa escolar puede aportar numerosos beneficios o ser una fuente de conflicto y violencia.

Es importante remarcar los riesgos de los comportamientos agresivos en el deporte infantil. Padres que insultan al árbitro, partidos dominados por el juego sucio, entrenadores que buscan ganar a toda costa… son algunas de las manifestaciones de violencia verbal, psicológica o física en el fútbol y otros deportes.

La pasión por las cosas –en este caso, por el deporte- no tiene nada que ver con la violencia. Del mismo modo, increpar al adversario no es un desahogo, ya que ni siquiera sirve para quedarse a gusto, sino que aumenta la posibilidad de que se eleve el nivel de violencia.

Estas son algunas de las principales consecuencias de la violencia en el deporte escolar:

  • Cuando los niños se inician en algún deporte en un entorno en el que predomina la agresividad, hay mayores probabilidades de que mantengan esas actitudes deportivas violentas en la edad adulta.
  • El exceso de competitividad, el fomento de expectativas irreales, el deprecio al rival y otras actitudes pueden generar en el niño falta de autoestima, ansiedad, problemas de socialización…
  • Un ambiente inadecuado puede contribuir a que el niño se forje una imagen negativa del deporte y se plantee abandonar la práctica de actividad física.
  • El deporte puede convertirse en un medio para transmitir valores negativos como la xenofobia o el machismo.

Cómo elegir deporte

La violencia no se produce solamente en el fútbol. Es el deporte que más exposición tiene y del que todo el mundo opina; todo su entorno está condicionado para generar polémica con cada acción, lo que crea un caldo de cultivo para la violencia. Sin embargo, a menor escala, estas mismas situaciones se dan en otros deportes.

Estas son algunas de las pautas que ofrecen los autores de esa publicación para elegir la disciplina deportiva:

  • Hay que tener en cuenta las preferencias del niño.
  • Es importante que los valores que el niño aprende en el deporte se complementen con los que aprende en casa.
  • Los padres deben familiarizarse con el entorno en el que los niños van a practicar deporte, informándose sobre aspectos clave como la filosofía del club, quién es el entrenador, etc. Los clubes deportivos suelen tener un reglamento interno, un proyecto deportivo, unas normas…

Señales de alerta

Una vez elegido el deporte, conviene estar alerta ante posibles indicios de violencia o actitudes inadecuadas. Estos son algunos ejemplos de conductas que pueden indicar que algo no va bien:

  • Durante una competición, un niño derriba sin querer a un rival deportivo y no le ayuda a levantarse.
  • Generalmente, es raro que un niño quiera ganar a toda costa si su padre, madre o entrenador no quiere. Por lo tanto, cabe pensar que es una actitud inducida.
  • En un partido se mete gol mientras un jugador del equipo contrario está en el suelo.

Actitud correcta de los padres

La inadecuada formación de los entrenadores puede contribuir a aumentar la violencia, pero los padres también influyen en el clima general de agresividad. Conviene tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Es recomendable reforzar el comportamiento positivo de los menores en la práctica deportiva, en vez de recriminarles constantemente sus errores.
  • Evitar la actitud controladora que lleva a muchos padres a convertirse en una especie de managers de sus hijos, lo que hace que muchos niños se desmotiven.
  • Por la misma razón, tampoco es aconsejable que los padres se dirijan a sus hijos durante el partido, dándoles instrucciones que se añaden a las del técnico, generándoles una gran tensión.
  • No gritar al entrenador ni a los árbitros en presencia de los jugadores porque supone cuestionar su autoridad  y anima a los niños a imitar ese modelo. Si se les quiere puntualizar algo, lo más aconsejable es no hacerlo en caliente buscar el mejor momento para ambas partes.

Fuente: Cuidate Plus

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