Salud

Algunos problemas de usar lentes de contacto y cómo solucionarlos

Cuáles son los más habituales y cómo evitarlos

sábado 29 de septiembre de 2018 - 7:26 am

Para los que necesitamos lentes para ver correctamente el uso de lentes de contacto puede ser una liberación o un incordio. Por un lado te libra de estar pendiente de los anteojos y su limpieza, pero por otro, llevar algo metido en el ojo tiene sus inconvenientes e incomodidades.

Al final del día, si el tiempo es especialmente seco o en días que los ojos están irritados los lentes de contacto pueden ocasionar algunas molestias. Estas son las más habituales y cómo podés evitarlas.

Incomodidad después de muchas horas

Normalmente los profesionales recomiendan no pasar demasiadas horas seguidas con las lentillas puestas, pero si tu jornada es larga, es posible que no suelas hacer caso de esta recomendación. Los lentes más modernos están hechas de materiales que permiten el paso de más oxígeno hacia el ojo, limitando este efecto.

Sin embargo, si aun así lo sufrís, consultá con tu oftalmólogo o tu óptico para considerar un cambio. Para algunas personas, los que contienen menos agua son mejores, aunque parezca contradictorio, porque se secan menos.

En último caso, reducé el número de horas diarias que las llevás, optando por cambiarlas por las gafas en las últimas horas del día.

Sequedad de ojos

Si se te secan los ojos después de unas horas con las lentillas pide en tu óptica o en la farmacia gotas para humedecer la córnea. Ten en cuenta que no todas las gotas son compatibles con todas las lentillas, así que consulta con un profesional cuáles son las más adecuadas para ti.

Si te pasa de forma constante, lo mejor es que consultes con tu óptico para cambiar a unas lentillas que prevengan la deshidratación del ojo.

Notar el lente en el ojo

Es una sensación muy molesta, cuando tras ponértelo y parpadear varias veces, notás su presencia en el ojo, como cuando se te mete arenilla o una pestaña.

En estos casos, lo mejor que podés hacer es quitártela y enjuagarla bien con una solución adecuada. Si la molestia ha sido muy grande, quizá prefieras utilizar las gafas ese día. Si no probá, una vez que las has humidificado, a ponértelas de nuevo.

Si la sensación es constante, quizá sea el momento de cambiar a unos lentes nuevos si los que usas son desechables. Si son permanentes, quizá debas acudir a tu óptica porque pueden estar dañados o quizá no los estés manteniendo con los productos adecuados.

Escozor en los ojos al ponértelos

Si los ojos te pican o escuecen al ponértelos, es posible que tus lentes estén contaminados por cualquier sustancia con la que hayan entrado en contacto. Por eso es muy importante que te laves las manos siempre que vayas a manipularlos.

Una solución para evitar este problema es utilizar lentes desechables diarios, que tienen un solo uso y así se reducen las posibilidades de que se contaminen.

Dolor, hinchazón o secreciones

Estos síntomas pueden indicar una conjuntivitis o infección en los ojos. Acudí cuanto antes a un oftalmólogo para que pueda analizarte y recetarte el tratamiento más adecuado.

Mientras tanto, no utilices los lentes, y de hecho deberías descartar las que llevabas cuando comenzaste a darte cuenta de los síntomas, ya que pueden perpetuar la infección e incluso hacer que te la transmitas al otro ojo.

El principal consejo: usalas bien

La mayoría de los problemas que pueden dar los lentes están causados por un uso inadecuado: llevarlos más horas de lo recomendable, no descartarlos cuando toca y no manejarlos con la higiene necesaria.

Por eso, lo principal que podés hacer para evitar los problemas es cumplir con las indicaciones de tu óptico. Utilizalos solo las horas recomendadas y después pasate a los lentes; si usás desechables, anotá en la caja el día que abras unos nuevos y así sabrás cuando tirarlas y abrir otros nuevas, y lavate siempre bien las manos antes de ponértelos y quitártelos. De hecho, lavate las manos siempre antes de tocarte los ojos, y tocátelos lo menos posible.

Fuente: Vitónica

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