Salud

Cinco pasos para que tu bebé duerma mejor

Tomá nota de esta rutina de sueño para logar que tu hijo (y vos) puedan descansar

domingo 23 de septiembre de 2018 - 7:14 am

La hora de dormir es un momento muy especial en la rutina diaria de un bebé. Es recomendable que todos los días se repitan los mismos pasos para crear un hábito que hará que asocie ese proceso. Los momentos previos al sueño son importantes, ya que se reduce la actividad del día y se prepara al niño para un descanso reparador, imprescindible para su desarrollo.

Mirá esta rutina de sueño en cinco pasos para conseguir que tu bebé llegue a la cama relajado y duerma mejor.

1) Baño relajante

El baño es uno de los momentos del día que los niños más disfrutan. Ayuda a bajar los decibeles y empezar a prepararse para la hora de ir a dormir. Prepara el baño a una temperatura ambiente agradable (entre 23-25 ºC), el agua tiene que tener más o menos la misma temperatura que la del cuerpo del bebé (entre unos 35-37ºC).

Una de las dudas más frecuentes es si es mejor bañar al bebé antes o después de cenar, pero la respuesta es que es indiferente. Depende de cómo sea. Si el baño le relaja tanto que se queda dormido y luego no cena, mejor darle antes de cenar, sino podés bañarlo primero y luego darle la cena.

También hay bebés a los que no les gusta nada la hora del baño, en ese caso podés probar cambiarla a por las mañanas después de despertarse.

2) Masajes

Tras el baño, es el mejor momento para darle unos masajes con crema o aceite hidratante que ayudará a proteger su delicada piel y le dará sensación de bienestar (hay aceites con aromas realmente deliciosos que aumentan esa sensación). Prepará la sesión teniendo todo a mano, vigilá siempre a tu bebé y asegúrate de que el ambiente esté a una temperatura agradable para que no pase frío.

Los masajes son caricias poderosas que contribuyen a crear una conexión muy especial con tu bebé, y que además tiene importantes beneficios para su desarrollo.

La sesión puede durar unos 10-15 minutos. Hacé movimientos suaves y lentos en todo el cuerpo. Empezá por la barriga, luego piernas, brazos, manos y no te olvides de la carita. Luego colocalo boca abajo y realizá masajes en su espalda. Tené en cuenta que hay días que tal vez no tenga humor para masajes o tenga mucho hambre, y ahí será mejor saltar la sesión, o hacerla más tarde.

3) Ponele el pijama

Ponele un pijama de algodón cómodo y preferentemente que tape sus pies, sobretodo si es invierno o tu bebé suele destaparse por las noches.

Mientras vistas a tu bebé hacé contacto visual con él, sonreíle y hablale con voz suave. La idea es que todas las acciones previas al sueño sean tranquilas.

4) Cena

Tras el baño y el masaje viene la hora de la cena, ya sea que tome el pecho, el biberón, sus cereales o su cena con alimentos sólidos si ya es mayor de seis meses. Hay bebés que empiezan a comer sólidos y apenas pican algún alimento y luego hacen la toma de biberón o de pecho para dormir.

Aquí cada bebé tiene sus preferencias, pero lo recomendable es que cene siempre a la misma hora.

5) Brazos y mimos

Por último, prepará el lugar donde vaya a dormir con un ambiente tranquilo y luz tenue. Podés incluso poner música suave que seguro a que a tu bebé le encantará. Hay algunos, sobre todo los más pequeños, que unen estos dos últimos pasos ya que suelen quedarse dormidos tomando el biberón o el pecho.

El último paso es colocar al bebé en su cuna (o donde duerma) y arroparle para que cierre los ojitos. Puedes hacerle caricias y cantarle una nana, o incluso leerle o contarle un cuento. Hay bebés que solo se duermen en brazos y que no pueden dormir de otra manera. Si es así, una vez que se haya dormido profundamente podés colocarlo en su cuna o con ustedes en la cama si es que practicás colecho, siempre con las medidas de seguridad adecuadas.

Fuente: Bebés y más

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