Psicología

Cómo diferenciar la depresión de la tristeza en los chicos

Síntomas a los que debemos estar atentos tanto en niños como adolescentes

sábado 22 de septiembre de 2018 - 7:03 am

Cuando se piensa en una persona deprimida, es usual tender a pensar en alguien que está triste. La imagen que tenemos en la cabeza es de alguien que no quiere levantarse del sillón o de la cama, que está comiendo mucho menos o mucho más de lo normal, que tiene problemas para dormir o quiere dormir todo el tiempo, o en quién tiene problemas con las actividades diarias habituales, y no habla mucho.

La reconocida médica pediatra Claire McCarthy del Boston Children’s Hospital, publicó un artículo avalado por la Escuela Médica de Harvard en donde aconseja a los padres sobre cómo diferenciar un simple período de tristeza adolescente de algo mayor, como un posible caso de depresión.

“Los chicos y adolescentes con depresión ciertamente pueden verse así. Pero la depresión puede desarrollarse de diferentes maneras”, remarca McCarthy.

Según los expertos de Harvard, entre los chicos de 12 a 17 años, casi el 13% tuvieron un “episodio depresivo mayor”. Es importante estar al tanto de los signos. “La depresión es una enfermedad tratable, y la depresión no tratada puede conducir a problemas físicos y de salud mental a largo plazo, y posiblemente incluso a un suicidio”.

La doctora enumera a continuación algunos posibles signos de depresión en la juventud:

• Baja en el rendimiento escolar: hay varias razones por las cuales las calificaciones pueden disminuir, incluyendo problemas de aprendizaje, TDAH, bullying o hasta uso de drogas. Pero cada vez que las calificaciones de un chico o adolescente están disminuyendo, es importante pensar en la depresión como una posible causa.

• Irritabilidad e ira: hay muchas razones para esto, incluido el temperamento, y los adolescentes suelen estar irritables y enojados. Pero si esta señal es nueva y persistente, o si un chico se mete en problemas mucho más de lo normal, piense en la depresión.

• Aburrimiento: cuando un chico que solía estar interesado en muchas cosas, repentinamente se aburre todo el tiempo, puede ser una señal de advertencia.

• Abandonar actividades: ciertamente está bien que los intereses cambien. Pero si los nuevos no toman su lugar, eso también puede ser una señal de alarma.

• Dificultad con sus relaciones: cuando los niños y adolescentes están peleando con amigos, o pasan mucho menos tiempo de lo que solían hacerlo con ellos, eso es una señal de alerta.

• Comportamiento peligroso: una cierta cantidad de riesgos es normal, especialmente en adolescentes, pero si es persistente, puede no ser normal.

• Molestias físicas persistentes, como dolores de estómago, dolores de cabeza u otros dolores:obviamente debe realizarse un control minucioso para detectar cualquier dolor persistente. Pero la conexión mente-cuerpo puede ser muy fuerte; a veces las personas que están deprimidas tienen un dolor físico que se siente muy real.

• Fatiga: este es otro síntoma que debe revisarse a fondo, ya que hay muchas razones médicas por las cuales una persona puede tener fatiga crónica. La depresión es uno de ellos.

Si está viendo alguno de estos síntomas en su hijo, o cualquier otro cambio en el comportamiento que no pueda explicar y que no le parezca adecuado, hable con su médico o busque un profesional de la salud mental.

“No ignore los comportamientos o trate de justificarlos. Es mejor prevenir que lamentar, y como ocurre con tantas condiciones, cuanto antes contraiga depresión, más fácil será tratarla”, concluyó la experta en pediatría.

Fuente: Conbienestar

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