Salud

Cómo compaginar la vuelta al trabajo con la lactancia

Muchas mujeres abandonan por completo la lactancia cuando se termina su licencia, pero aún hay cosas para hacer

sábado 15 de septiembre de 2018 - 7:11 am

No es un camino fácil, pero si querés continuar dando el pecho a tu hijo cuando te reincorpores al trabajo, es posible. El secreto está en organizarse bien, disfrutar de las ventajas que tiene mantener ese vínculo tan especial con tu bebé y tener ayuda para las horas en que estés fuera de casa.

Más de la mitad de las mujeres abandonan por completo la lactancia cuando se reincorporan al trabajo después de la baja maternal. Algunas de ellas lo harán porque no desean continuar, pero a muchas, seguramente, les gustaría seguir amamantando a su bebé. ¿Es una misión imposible? Afortunadamente, no. Vuelta al trabajo y lactancia materna no están reñidas. Puede que al principio no resulte demasiado sencillo, pero teniendo claros una serie de consejos y trucos vas a lograrlo..

¿Por qué resulta tan difícil continuar con la lactancia?

Uno de los mitos sobre la lactancia materna dice que trabajar y dar el pecho es imposible. Pero es una idea errónea. Entonces, ¿cómo conseguirlo? Seguramente en el proceso te surgirán muchas dudas: ¿y si no quiere mi leche en biberón?, ¿pasará hambre?, ¿sufriré una mastitis por saltarme varias tomas?, ¿me rechazará cuando vuelva del trabajo?, ¿se me acabará yendo la leche?, ¿será demasiado cansado para mí?, ¿merecerá la pena?…

Si estás decidida a continuar, irás solventando todos los inconvenientes y tendrás el mejor regalo: encontrarte con la mirada de tu hijo cuando le ofrezcas de nuevo el pecho tras un duro día de trabajo fuera de casa. Además, pensá que cualquier cantidad de tu leche es buena: si podés mantener todas las tomas con leche materna, será estupendo, pero si solo podés continuar con algunas o incluso si las reducís a una sola, los beneficios seguirán siendo enormes para tu hijo y para vos.

El sacaleches

Así de entrada puede parecer un artilugio poco agradable, pero no es un instrumento de tortura.Te permitirá dejar reservas de tu leche para cuando estés en el trabajo y toque alimentar a tu hijo. Hay distintos modelos en el mercado, y siempre podés buscar el que mejor se adapte a vos; eso sí, un consejo: no escatimes en gastos. Un buen sacaleches te puede ayudar bastante y uno malo, aparte de ineficaz, puede cargarse tu lactancia. Si no te sentís cómoda con ninguno, hay mujeres que practican la extracción manual. Siempre podés ponerte de acuerdo con un grupo de apoyo a la lactancia para que te enseñen la técnica.

¿Es tu empresa “lactivista”?

La lactancia materna tiene innumerables beneficios para tu hijo y para vos, pero ¿te habías planteado que también puede ser ventajosa para tu empresa? Esta proporciona “una mayor estabilidad emocional en la madre a la hora de regresar al trabajo y menos absentismo laboral, puesto que la lactancia contribuye a una mejor salud de ambos (madre e hijo). Además, una mujer que recibe apoyo y comprensión en su empresa a la hora de proseguir con la lactancia materna muestra un mayor grado de compromiso y fidelidad hacia la compañía que la cuida y la comprende. Las empresas “lactivistas” (que apoyan la lactancia materna) mejoran su imagen corporativa y reducen la pérdida de trabajadoras cualificadas a causa de la maternidad (mujeres que deciden abandonar el mundo laboral por falta de conciliación).

En un mundo ideal, las empresas con política de apoyo a la lactancia materna dispondrían de espacios adecuados, íntimos e higiénicos para que las trabajadoras pudiesen extraerse leche durante su jornada, además de facilitar opciones para compatibilizar trabajo y maternidad como horarios flexibles, opción de homeoffice, apoyo a la jornada parcial, etc.

Fuente: En femenino

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