Salud

Regulación sensorial: por qué no hay que sobreestimular a alguien en rehabilitación

Se debe mantener un control de los estímulos para no perjudicar su recuperación

lunes 10 de septiembre de 2018 - 5:36 am

Cuando un paciente atraviesa un proceso de rehabilitación, muchas veces es notoria la sobreestimulación que realizan los familiares y el personal terapéutico. Esto tiene que ver con un desconocimiento en el afán de poder vincularse.

Con el objetivo de controlar los estímulos para que estos puedan ser beneficiosos para los pacientes, se puede seguir una serie de procedimientos educativos para familiares, asistentes y personal tratante.

¿Qué es la Regulación Sensorial?

Es el control de estímulos (táctiles, auditivos, olfativos, gustativos, visuales) que recibe el paciente durante todo el día.

¿Por qué es necesario generar una regulación sensorial?

Porque se trata de un cerebro que fue afectado ya sea por un traumatismo de cráneo, un accidente cerebro vascular, entre otros, y debe ser cuidado para que se recupere y rehabilite. Los ruidos, los contactos y las voces, si no son adecuados, aumentan su perturbación.

¿Por qué afecta al familiar la falta de regulación sensorial?

Porque toda sobrecarga de estímulos produce una disminución de la capacidad de seleccionar las funciones habituales, dañadas por parte del cerebro,, el cual intenta recuperarlas.

¿Cuáles son los estímulos que generan una alteración sensorial?

– Uso de televisión, radio, celular u otros dispositivos.

– Ruido ambiental (alarmas, máquinas, voces del personal).

– Luces por tiempo prolongado.

– Hablar rápido y/o varias personas a la vez.

– Cambios de posición al paciente sin previo aviso.

– Visitas por tiempo prolongado.

– Estimulación de la persona con objetos y/o sonidos familiares.

¿Cómo ayudar con la regulación sensorial?

– Colaborar con un ambiente tranquilo.

– Hablar suave y pausado, respetando tiempos de respuesta.

– Anticipar lo que se va a hacer y verbalizar lo que se hace.

– Realizar visitas breves.

– Respetar periodos de descanso.

– Consultar con el profesional si se presentan objetos estimulantes.

– Mantener el rol familiar.

Fuente: Con Bienestar

COMENTARIOS