Salud

Cómo podemos combatir el olor en los pies

Causas y medidas a tomar para que esta molestia desaparezca

martes 4 de septiembre de 2018 - 7:53 am

El olor de pies puede ser puntual o diario. Si es de un día, con un mínimo cuidado se resuelve, pero en ocasiones responde a una patología y no es tan sencillo. Si es habitual, puede anunciar una afección como son los hongos, aunque no siempre.

Uno de los motivos del mal olor se debe a que los pies pasan horas encerrados, con su secreción excesiva y concentrada. Esta humedad es el caldo de cultivo, donde las bacterias y los hongos que emiten gases malolientes se multiplican.

Este mal olor de pies se da más en niños y adolescentes por los siguientes motivos: Porque se mueven más que un adulto, por lo que sus pies sudan más y el sudor es una forma de eliminar temperatura corporal; por el abuso de zapatillas no demasiado transpirables; y por una higiene inapropiada, que se produce porque los padres y madres a veces no le dedican tiempo al secado tras el baño y los niños pequeños no saben hacerlo bien solos.

Los hongos y el pie de atleta también guardan relación con el olor de pies. Si aparecen puntitos, grietas o la piel se enrojece o incluso, adquiere un tono blanquecino, hay que acudir al podólogo, porque el problema puede evolucionar y contagiar a otras partes del cuerpo.

Otra razón del olor de pies es la bromhidrosis, una patología relacionada con las glándulas apocrinas. No es que se produzca necesariamente más sudor, es que estas glándulas tienen ceramidas distintas a las de otras personas, y cuando ese sudor entra en contacto con las bacterias que hay en la piel, produce amonio y ácido graso, que genera el olor.

¿Son eficaces los remedios caseros?

Tradicionalmente, se han considerado como remedios caseros para combatir el olor de pies el vinagre, el bicarbonato de sodio, la salvia, el té negro, etc., pero estos recursos no son efectivos ante una bromhidrosis, ya que no existe una evidencia científica que asegure el control del mal olor generado en los pies.

En caso de optar por utilizar los remedios tradicionales, los más eficientes son los polvos de talco. Para su utilización, hay que espolvorearlos entre los dedos, en la planta, en el calcetín e, incluso, en el calzado, porque es absorbente y elimina el exceso de sudor.

Ante la incierta eficacia de los remedios caseros, según Soriano, podemos tomar una serie de medidas para prevenir el mal olor de pies:

  • Tener una higiene diaria correcta, que incluya un buen secado de los pies después de la ducha o baño.
  • Usar medias de algodón, que absorben la humedad, y no optar por las fibras sintéticas.
  • Utilizar calzado de piel o tejidos naturales transpirables que permitan evacuar el calor.
  • Ante hipersudoración, es aconsejable cambiar los calcetines una o varias veces.
  • Si se tiene la posibilidad, airear los pies y/o cambiar de calzado durante el día.

Otras recomendaciones para combatir el olor desagradable son: Usar jabones con germicidas para eliminar las bacterias de la piel, que son las que descomponen el sudor; utilizar antibióticos tópicos en lugar de cremas hidratantes; comprar un desodorante natural compuesto, por ejemplo, por almidón de maíz, talco y óxido de zinc; y para los casos más exagerados, usar antitranspirantes.

Tratamientos médicos contra el olor de pies

Los tratamientos que se pueden utilizar para “remediar esta situación son los antitranspirantes. Cuando la bromhidrosis está acompañada de hiperhidrosis (exceso de sudor), a veces se realiza un tratamiento con bótox para detener la producción de sudor. Los pinchazos de toxina botulínica pueden paralizar casi todo el sudor durante cuatro o seis meses, pero es un tratamiento temporal, bastante doloroso y en los pies es un 30 por ciento menos efectivo que en otras partes del cuerpo. Otro tratamiento que se puede utilizar, pero ante la ineficacia del resto de alternativas, es la cirugía, que se hace como una liposucción debajo de la piel y se eliminan las glándulas para que la persona deje de sudar.

¿Cuándo hay que acudir a un especialista?

Ante cualquier situación anómala presente en los pies, el podólogo es el especialista y encargado de valorar, diagnosticar y dar el tratamiento óptimo en cada caso. Además, en ocasiones se recetan fórmulas magistrales con elementos esenciales que se preparan en farmacias especializadas siempre bajo prescripción.

Fuente: Cuidate plus

COMENTARIOS