Salud

Cuidá tu sonrisa: cómo evitar las manchas en los dientes

Cómo prevenirlas y las técnicas empleadas por los dentistas para que desaparezcan

lunes 3 de septiembre de 2018 - 7:28 am

No se trata de tener una dentadura deslumbrante, sino de que luzca limpia y saludable. Porque si algo puede fastidiar ese bonito gesto que expresa simpatía y felicidad son precisamente las manchas en los dientes. Un problema con solución que no debemos tapar.

Disfrutar de una boca sana y libre de máculas depende generalmente de uno mismo, porque en la mayor parte de los casos las manchas en los dientes se deben a una deficiente higiene bucal, o a que no tenemos el hábito de lavarnos los dientes varias veces al día y esto provoca la acumulación de restos de comida y la aparición de sarro, bacterias u otras sustancias, que dan origen a tintes de diversa coloración.

Sin embargo, también hay personas que aun llevando a cabo buenos hábitos de higiene bucal, desarrollan manchas en sus dientes a causa de factores externos, como pueden ser traumatismos, consumo de medicamentos, deterioro del esmalte, problemas heredados de la infancia, o diferentes patologías.

Productos y situaciones que manchan tus dientes

Las manchas en los dientes aparecen por diferentes causas, unas relacionadas con los hábitos de consumo, y otras por motivos ajenos y que no siempre es posible prevenir, sin embargo, en aquello que dependa de ti, te recomendamos evitar lo siguiente:

Alimentos y bebidas

Diversos alimentos pueden manchar tus dientes, como aquellos con colorantes, frutas y verduras con colores intensos, dulces, café, vino, té o refrescos. No se trata de eliminarlos completamente de tu dieta, pero sí de que no abuses de ellos y te cepilles los dientes después de consumirlos.

Tabaco y alcohol

La nicotina del tabaco y los azucares del alcohol perjudicarán también tu dentadura. Dejar de consumirlos te ayudará a tener unos dientes sin manchas y, además, tu salud te lo agradecerá.

Bruxismo

Es el hábito inconsciente de apretar la mandíbula o rechinar los dientes, desgastándolos y deteriorando su esmalte. Con una férula de descarga rígida se pueden solucionar los efectos de este problema.

Traumatismos

Los golpes en la cara pueden afectar a la estructura de los dientes y dar lugar a manchas internas.

Abuso de enjuagues

Estos complementos bucales contienen clorhexidina, que es una sustancia desinfectante contra las bacterias que puede marcar los dientes si se utiliza de manera prolongada.

Tipos de manchas en los dientes

No todas las manchas en los dientes son iguales; existen diferentes tipos que se asocian a causas muy diversas. La forma, el espesor y el color de esas máculas nos darán pistas sobre su origen y su posible solución, aunque la respuesta autorizada siempre la debe proporcionar el dentista.

Las diferentes variedades de manchas en los dientes se pueden agrupar en dos tipos: extrínsecas e intrínsecas. Las manchas dentales extrínsecas se encuentran en la superficie de la dentadura y se manifiestan como marcas o como una acumulación de sustancias. Por lo general son más fáciles de eliminar que las intrínsecas, y en algunos casos bastará con un cepillado frecuente.

En las extrínsecas están incluidas las manchas que surgen por la acumulación de restos de comida o de bacterias. Habitualmente toman una tonalidad marrón o blanquecina, y pueden cubrir todo el diente o formar depósitos en la región donde comienza la encía.

Las manchas dentales intrínsecas aparecen en el esmalte o la dentina (una capa de marfil dentro del diente) y su diagnóstico suele ser más complejo. Esta clase de manchas pueden ser consecuencia de algún problema en la estructura del diente, del consumo de ciertos medicamentos, de una mala formación de las piezas dentales desde la infancia o de enfermedades dentales.

 

El color de las manchas en los dientes proporciona información sobre su origen y remedio. Así no está de más acercarse un poco más al espejo para identificar con más detalle el tono antiestético que desluce tu dentadura. A modo de ejemplos, las tonalidades más comunes y sus posibles causas son las siguientes:

  • Manchas blancas: podrían preocuparnos menos de inicio por ser del color asociado a unos dientes sanos, pero suelen ser fruto de una higiene oral deficiente o un exceso de fluor (conocido como fluorisis) desde la infancia que se ha mantenido a lo largo del tiempo. La acumulación de placa bacteriana, o incluso la presencia de caries causadas por la desmineralización del diente, son dos de los motivos más habituales de esta tonalidad.
  • Manchas marrones: aparecen debido al consumo de alimentos, bebidas, o vicios nocivos para nuestra salud dental, como los dulces, el vino, o el tabaco. Si después de consumirlos no se cepillan los dientes, el resultado será la aparición de esas manchas marrones tan antiestéticas.
  • Manchas verdes: esta coloración, que se da sobre todo en niños y adolescentes, se manifiesta por acción de una pigmentación conocida como fenacina, que segregamos por la acumulación de bacterias y hongos en la zona gingival (la situada justo donde comienza la encía). De nuevo, la higiene dental insuficiente es el principal factor de riesgo de su aparición.
  • Manchas amarillas: esta tonalidad aparece por la acumulación de restos de alimentos y la consecuente colonización de microorganismos y bacterias en la boca (lo que se conoce como placa bacteriana). Algunos medicamentos también provocan que nuestros dientes amarilleen.
  • Manchas grises: los traumatismos en la boca como consecuencia de un golpe o una caída pueden dar origen a manchas grisáceas. Pero también es posible que se deban al consumo de determinados antibióticos, a enfermedades, a un déficit del desarrollo de los dientes desde la infancia o a necrosis de alguno de ellos.
  • Manchas negras: suelen estar formadas por manchas pequeñas y son frecuentes en los niños por la acción de bacterias cromógenas (las que aparecen justo donde comienza la encía). También aparecen por enfermedades como la periodontitis (inflamación e infección de las encías), medicamentos altos en hierro, o el uso de enjuagues bucales con mucha clorohexidina (una sustancia desinfectante).

La primera opción que debemos contemplar para solucionar las manchas en los dientes es mantener una higiene bucal apropiada y diaria. Puede que el cepillado de dientes no sea suficiente, pero existen productos complementarios como la seda dental, enjuagues, o los cepillos interproximales, que ayudan llevar a cabo una limpieza más profunda. Si quieres tener una sonrisa blanca, el cuidado de tus dientes debe ser una constante en tu vida, cepillándote al menos tres veces al día, evitando el exceso de alimentos, bebidas o sustancias que los perjudiquen, y visitando al dentista al menos una vez al año.

Aun así, a veces ni la mejor intención es suficiente. En ese caso debes acudir a un especialista para que valore tu dentadura y encuentre una solución apropiada a las manchas. Dentistas y odontólogos cuentan con conocimientos en varias técnicas que devolverán a tus dientes el color del marfil. Por lo general, los métodos más empleados consisten en:

Limpieza profesional

Los dentistas recomiendan someterse a una limpieza en profundidad al año, mediante la cual el especialista eliminará la placa bacteriana y el sarro acumulado en tu dentadura. Para esta técnica, eficaz para las manchas superficiales, se emplean diferentes instrumentos de raspado –como la cureta– y pulido para retirar las impurezas, especialmente en la línea gingival y en los espacios entre dientes.

Blanqueamiento dental

Este método es muy frecuente cuando lo que se pretende es conseguir una sonrisa blanca, pero es importante saber que para someterse a ella los dientes tienen que estar sanos. Funciona eficazmente contra las manchas, pero no se trata de un remedio milagroso. El procedimiento es sencillo e indoloro: primero se realiza una limpieza bucal exhaustiva, para a continuación aplicar un gel sobre la dentadura con la ayuda de una férula que mantiene la arcada dental abierta durante todo el proceso. Ese gel contiene principios activos que harán efecto mediante la aplicación de luz led, láser, o rayos ultravioletas.

Carillas dentales

Cuando las manchas intrínsecas son prácticamente imposibles de eliminar, una opción apropiada son las carillas dentales. Se trata de unas delgadas láminas de cerámica que se aplican sobre la parte visible de los dientes para ocultar no solo manchas, sino imperfecciones o roturas. Este recubrimiento no solo proporciona una sonrisa blanca, sino que también sirve de barrera protectora.

Microabrasión

Este tratamiento consiste en aplicar sobre los dientes una pasta de abrasión química y pulirlos posteriormente para, de esta manera, retirar una fina capa de esmalte. Mediante esta técnica, que se realiza varias veces hasta conseguir el efecto deseado, se obtienen buenos resultados en las pigmentaciones más complicadas.

Fototerapia antimicrobiana

Se trata de una terapia con luz que ya se usa para combatir las infecciones superficiales causadas por bacterias mutirresistentes a los antibióticos, y que comienza a aplicarse también para eliminar de la superficie de los dientes las bacterias responsables de las manchas negras extrínsecas en el esmalte. Recientemente, los resultados de un estudio de la CEU-UCH con 31 adultos voluntarios, que se han publicado en British Dental Journal Open, han mostrado una reducción de estas pigmentaciones oscuras, tanto en su tamaño como en su tonalidad, tras solo dos sesiones de fototerapia de ocho minutos de duración cada una.

Fuente: Webconsultas

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