La salud de los políticos

Tras su internación, Eduardo Amadeo reveló detalles de su accidente: “Me morí y me salvaron la vida”

En una entrevista con Luis Novaresio, el diputado nacional de Santa Fe contó detalles del "milagro" que lo hizo ser más creyente

viernes 31 de agosto de 2018 - 5:09 pm

Hace unas semanas, el diputado nacional Eduardo Amadeo estuvo internado por una grave crisis respiratoria que preocupó a propios y ajenos por la falta de información que se difundió sobre el caso. Por primera vez, en una entrevista con Luis Novaresio, el legislador reveló detalles del accidente que le produjo un paro cardiorrespiratorio y “la combinación de hechos que hace que yo esté acá”. Sus palabras:

Estaba cargando nafta en una estación de servicio de la autopista Santa Fe-Rosario. Hubo un incidente, la válvula que corta el paso de la nafta se trabó y me cayeron encima 10 litros de combustible. Eso que para cualquier persona es mucho porque no puede aspirar nafta, para un asmático como yo es mortal.

Yo estaba parado al lado del tanque y de golpe empezó a salir nafta para afuera, en un chorro. Mis pulmones aspiraron esa nafta y me produjo un paro cardiorrespiratorio. Yo me morí, pero hubo un médico rescatista, el doctor Germán Brunassi de Baigorria, que estaba tomando café en la estación, que me vio y me salvó. Le estoy eternamente agradecido.

No solo me sacaron del paro, sino que justo pasaba en ese instante una ambulancia vecinal por la autopista que tenía las dos cosas que yo necesitaba para sobrevivir: cortisona y oxígeno. Entre el doctor Brunassi y los camilleros, me llevaron a San Lorenzo y luego a Baigorria, al Hospital Eva Perón. Y allí, durante 8 días, me fueron sacando. Santa Fe, muchas gracias, les debo la vida.

Es un milagro. Hubo una combinación de hechos que hace que yo esté acá. Yo soy agnóstico, pero cuando pasan estas cosas uno a veces piensa que los milagros existen, que hay mensajes…Porque después de lo que sucedió en la ruta, se tomaron decisiones muy difíciles. Los médicos hicieron todo impecable. El intubamiento es algo muy crítico.

Estoy perfecto. Mi cerebro y mis pulmones funcionan bien. Salgo, camino, todavía no estoy para correr una maratón, pero sí la media. Estoy perfecto, es un milagro. Se combinó la más absoluta mala fortuna a este hecho en donde hay seres humanos comprometidos, porque el doctor que me salvó no era proctólogo ni pediatra… Era un rescatista que había trabajado en Rafaela mucho tiempo haciendo ese trabajo y lo hizo impecable. Me vio cuando me caí y en 15 segundos estaba arriba mío haciéndome las maniobras necesarias para salvarme la vida.

Yo no creía en Dios, pero ahora estoy conversando con él. Si existe, le estoy infinitamente agradecido.

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