Alimentación

Tránsito lento: tres claves para agilizarlo

Integralas a tu rutina para regularizar esta situación

miércoles 29 de agosto de 2018 - 7:17 am

Regularizar tu tránsito intestinal es posible y además es fundamental. Integrá estas tres claves para favorecer tu tránsito de forma natural con pequeños cambios a tu alimentación.

1. Semillas de lino y chía

Seguro que escuchaste que una alimentación rica en fibra favorece el tránsito, y es así, lo que es aún mejor es que el alimento sea rico en fibra y las semillas de chía o las de lino se llevan un premio en esto.

Un par de cucharadas diarias marcan la diferencia, y son muy fáciles de integrar a tu día normal. Podés usarlas sobre ensaladas y sopas, incluso quedan muy bien sobre tus tostadas de la mañana – sea sobre una tostada o galleta de arroz con palta o con mermelada.

Las semillas de chía son más versátiles aún, podés sumarlas a un vaso de agua con limón o hacerte un chía pudding rápido de desayuno.

Tanto el lino como la chía también quedan muy bien en smoothies; para un efecto extra agregales también un poquito de aceite de coco.

2. Más agua

Un clásico error cuando queremos mejorar el tránsito intestinal es aumentar el consumo de fibra sin acompañarlo de un aumento de líquido.

Si estuviste comiendo muchos más verdes, sumaste granos integrales o venís prefiriendo siempre la quinoa pero no sentís un cambio real o incluso te parece que estás peor que antes, es muy posible que no estés tomando suficiente líquido.

Priorizá el agua, sea sola o saborizada con trozos de verduras o hierbas. Las aguas saborizadas son una excelente opción cuando no estamos acostumbrados a tomar agua y sus nutrientes hidrosolubles contribuyen a la hidratación. Probá la combinación de limón, menta y jengibre –si es orgánico, mejor.

3. Mágico magnesio

Una alimentación rica en magnesio es la ayuda extra que podías estar necesitando, la mejor parte es que muchos alimentos ricos en magnesio también son excelente fuente de fibra.

Los vegetales de hoja verde son los más ricos en magnesio (priorizá la espinaca y el kale), también se destacan las almendras, la avena, las semillas de calabaza, los porotos negros y algunos pescados, como el salmón o el atún.

Para asegurarte tu aporte de magnesio, empezá tu día con un buen vaso de jugo verde a base de kale o espinaca, apio, pepino y un toque de fruta. Tip extra: preferilo frío para ayudar más al estímulo.

Para algunas personas el cambio se da rápido y de forma drástica; para la mayoría es un proceso volver a un tránsito regular. Es importante que si tu caso es este último te tengas paciencia e insistas en la constancia de la puesta en práctica; es lo que necesitás para regularizar tu cuerpo en todo sentido.

Fuente: Lic. Maren Torheim  / El observador

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