Salud

Así te envejece trabajar en una computadora

Además, qué podés hacer para evitarlo

lunes 27 de agosto de 2018 - 7:15 am

Es en muchos casos nuestra herramienta de trabajo y también de diversión, pero su uso excesivo puede traernos complicaciones a nuestro cuerpo. Mirá cuáles son y cómo evitarlos:

Más arrugas en el entrecejo

Fruncimos el ceño. Lo hacemos todos. Ya sea para concentrarnos en lo que estamos haciendo, porque no acabamos de entender lo que leemos en la pantalla o por el efecto del movimiento que aquélla tiene y que, aparentemente, no percibimos (las llamadas líneas de pixeles o de puntos), lo cierto es que nuestro entrecejo se llena de arrugas.

Así lo evitás: Cada día, cuando acabes tu tarea frente al ordenador hacé el siguiente ejercicio: con los dedos índice y pulgar a cada lado de la cabeza (y apoyando el índice sobre cada ceja) estirá la piel hacia atrás. Al mismo tiempo, levantá las cejas. Mantené la postura unos 8 segundos, descansá y repetí dos veces más. Ese estiramiento acompañado por tus manos ayuda a reafirmar los músculos faciales.

Más arrugas en general

No solo en el entrecejo. Se ha demostrado que las personas que usan a diario el ordenador –que lógicamente cada vez son más– tienen más arrugas en su piel. Pudiera ser porque, tras varias horas frente a su pantalla, se incrementa la temperatura corporal. Eso puede alterar la estructura dermatológica y hacer que se debilite, propiciando la aparición de surcos y arrugas en aquellas zonas donde ya de por sí la piel es menos densa.

Así lo evitás: Procurá descansar cada veinte minutos, caminar por el exterior del edificio e incluso refrescar tu piel con un poco de agua. Incrementar el consumo de alimentos frescos ricos en vitaminas y minerales (vegetales y frutas) logrará contrarrestar parcialmente ese envejecimiento prematuro.

Papada o cuello de pavo

Se ha hablado muchas veces de que el trabajo en el ordenador da lugar a dolores musculares en las vértebras lumbares, en los hombros y en el cuello. Y, asociado a esto va la aparición de la llamada “papada” o “cuello de pavo”. Al inclinar levemente la cabeza hacia delante relajamos excesivamente esa musculatura, que va perdiendo elasticidad y tono. Es, entonces, cuando la piel vence y cae.

Así lo evitás: Recordá que la parte superior de la pantalla debe estar a la altura de tus ojos. Si está más baja de lo conveniente tenderás a bajar la cabeza, dando lugar a los dolores mencionados y también a esa antiestética papada.

Más barriga

Ocurre por la misma razón que en el caso anterior: sentados en una silla frente al ordenador tendemos a adoptar una postura en “C”, la espalda se encorva y los hombros caen hacia delante. La musculatura abdominal se acorta y se vuelve flácida, por lo que es mucho más probable que con el tiempo se vaya volviendo más prominente, abultada y blanda.

Así lo evitás: Es importantísimo que, cuando no estés frente a la pantalla, dediques algunas horas al día a realizar ejercicio físico. Además, en los descansos, hacé el estiramiento siguiente: colocate de pie con las piernas separadas al ancho de los hombros y ligeramente flexionadas, alzá los brazos por encima de tu cabeza. Estiralos como si desearas tocar el techo y, al mismo tiempo (tomando aire), introducí todo lo que puedas el abdomen. Así conseguís que la musculatura no quede laxa ni se acorte.

Espalda encorvada

Es otra de las situaciones que más años nos suman, porque nos recuerdan a las personas de edad avanzada que van arqueando su columna por falta de tensión muscular y por desgaste de los huesos. Ese poco tono del músculo también puede ocurrir entre quienes pasan demasiadas horas sentadas frente al ordenador o la Tablet.

Así lo evitás: Si antes te recomendábamos que descansaras y dieras unos pasos cada veinte minutos, ahora te recordamos lo fundamental que resulta estirarse. Si tu puesto de trabajo implica el uso de estas tecnologías, comienza el día estirándote y hacelo dos o tres veces más a lo largo de la jornada. De esa forma contribuyes a que los malos vicios posturales adquiridos no acaben dando apariencia de chepa en la espalda.

Empeora la circulación sanguínea

Sin darte cuenta, cuando llevás mucho tiempo ante la pantalla tendés a cruzar las piernas. Sin embargo, ese gesto provoca que la circulación sanguínea empeore, que tus tobillos se ensanchen y aparezcan varices o arañitas vasculares.

Así lo evitás: Procurá disponer de un reposapiés y usalo. Mantené los dos pies apoyados totalmente sobre él y el coxis pegado al asiento. De esa forma te sentirás cómodo (tu cuerpo estará manteniendo una postura en “L”) y no necesitarás adoptar posturas forzadas. Y, cuando te notes cansado, la solución no es cruzar las piernas sino levantarte y caminar al menos 5 minutos.

Pueden aparecer más bolsas azules bajo los ojos

Además de ese empeoramiento de la circulación, también la que llega a los ojos, estar mirando fijamente la pantalla supone que los músculos de la zona trabajen menos y que ese riego que normalmente bañan todos los tejidos que rodean los ojos quede parcialmente interrumpido. Eso da lugar muchas veces a la aparición de ojeras más intensas y azuladas. Y ojo porque también se sabe que hay más riesgo de erupciones o irritaciones (más alergias por el polvo del aparato y menos circulación sanguínea).

Así lo evitás: Hacé muecas con los labios (en forma de “O”, por ejemplo) y también con las cejas (subilas y estiralas). Ponelo en práctica durante 3-4 minutos; después date un masaje con mucha suavidad y usando solo la yema de los dedos (como si teclearas) sobre la parte superior del pómulo, justo encima del hueso. No lo hagas en la misma ojera porque podrías dañar esa fina piel. “Tecleando” en el pómulo mejorás todo el riego sanguíneo a esa zona.

Ojo si pones el portátil sobre tus piernas

En las últimas décadas se ha comprobado cómo algunas personas reciben quemaduras por mantener demasiadas horas el ordenador portátil sobre sus piernas. Se ha bautizado, incluso, con el nombre de “Síndrome de la piel tostada”.

Así lo evitás: Utilizá un soporte/bandeja (hay muchos y diferentes modelos) para apoyar el ordenador sobre las piernas. También es buena idea conectar un ventilador específico al aparato porque de esa forma no acumula ni desprende tanto calor.

Fuente: Doctissimo

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